¿Qué hacía una diputada mexicana en la Casa Blanca?

Trump busca un guiño de AMLO que lo encamine a ganar su reelección

Alejandro_Sánchez
Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México

La invitación a la Casa Blanca para reunirse el viernes pasado con la anfitriona Jennifer Korn, directora de Relaciones Públicas y asistente de Donald Trump, era para Dante Delgado, senador de Movimiento Ciudadano y uno de los principales opositores de López Obrador, pero declinó.

Era el único legislador mexicano convocado a un foro sobre el T-MEC, al que también fueron llamados representantes de cámaras empresariales de mexicoamericanos, estadounidenses y otras nacionalidades, así como la embajadora de México, Martha Bárcenas. Korn es la más alta autoridad latina en Washington –sus padres son de Guadalajara–.

Esto ocurrió en medio del endurecimiento de Trump con la ratificación del acuerdo comercial. Ha manejado a su antojo los tiempos del presidente López Obrador, quien apresuró a su bancada para sacar la Reforma Laboral, uno de los requisitos de Estados Unidos para reafirmar el tratado. Pero Trump mantiene en ascuas a México.

Al encuentro, en lugar de Dante Delgado, acudió la diputada federal Pilar Lozano, muy cercana al líder de MC en el Senado. Ella me dijo que es la primera vez que se ve con Jennifer Korn, aunque mutuamente han seguido su trabajo, pues la legisladora lleva más de 10 años en contacto con comunidades migrantes en EU.

Lozano ratificó su impresión. No podría hablar por los estadounidenses, pero se percibe que hay dificultad para llegar a un acuerdo, sobre todo del lado de los demócratas; me parece que es un asunto electoral por lo que no hay avances, pero eso ya es competencia de Estados Unidos, dijo.

A la directora de Relaciones Públicas de Trump le interesó conocer la opinión de Lozano sobre un tema en particular: le preguntó qué estaba haciendo el gobierno de López Obrador con el tema de las caravanas de migrantes. La legisladora, quien fue asesora del titular de la oficina de mexicanos en el exterior en 2003, le ofreció sus impresiones y quedaron de reagendar una nueva reunión.

Ése es el punto clave. La dinámica en los flujos migratorios de centroamericanos, a quienes el Presidente mexicano les ha abierto las fronteras y hasta les ha ofrecido trabajo, es lo que ha motivado una posición agresiva de EU, que cuenta con 800 mil solicitudes de asilo de centroamericanos, pero estos desconocen que el proceso de visas humanitarias tarda de seis meses a cuatro años en recibir una respuesta.

Después de esta reunión la Cancillería de Marcelo Ebrard no ha buscado a la diputada Lozano. Tal parece que Trump no dará su brazo a torcer tan fácil. Parece que espera otra actitud del gobierno de López Obrador, quien ya de por sí endulzó su discurso cuando se refiere a Trump. Pero conforme se acerca más el proceso electoral busca un guiño del mexicano que lo encamine a ganar.

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@ALEXSANCHEZMX

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