¿Qué diablos pasa en Puebla?

Puebla es otra bomba de tiempo para el Presidente de México como lo es Morelos y el Estado de México

Gerardo Rodríguez / Cuarto de Guerra  /  Heraldo de México
Gerardo Rodríguez / Cuarto de Guerra / Heraldo de México

Puebla está inmersa en una de las peores crisis de inseguridad, violencia, impunidad pero, sobre todo, de incertidumbre política y de gobernabilidad, después de la trágica muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso. Me explico en seis puntos.

1. Presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación. Los últimos gobiernos estatales, incluyendo el actual, han permitido que operadores de Nemesio Oseguera El Mencho quieran monopolizar la venta de drogas (el consumo de cristal está creciendo), robo de vehículos y transporte de carga. Los alcaldes y secretarios de Seguridad Pública municipales están asediados por este grupo criminal sin que el gobierno del Estado los apoye.

2. Alerta de género. En abril, Segob emitió la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres para 50 municipios de Puebla. Los poblanos están hartos de la violencia contra las mujeres. Las jóvenes están siendo objeto de acoso en la vía pública, secuestro, violaciones, privación de la libertad y homicidio.

3. Robo de combustibles. La guerra contra los huachicoleros ya cobró la vida de un marino y lesionó a otros en Xicotepec. La policía municipal ha detenido a presuntos delincuentes de Sinaloa. El combate al robo de combustibles ha empujado a estos criminales a la extorsión, robo de vehículos y transporte de carga en todos los municipios, no sólo en la frontera con Veracruz.

4. Instituciones de seguridad y justicia colapsadas. El Estado tiene un déficit de policías estatales, cuenta con alrededor de 3 mil 300 elementos operativos, el Sistema Nacional de Seguridad Pública sugiere que tenga al menos 4 mil 500 policías. Tiene sólo 4.5 agentes del Ministerio Público y 1.5 jueces por cada 100 mil habitantes (el promedio nacional es 6.5 y 3.5 respectivamente).

5. Violencia política en ascenso. Puebla es el tercer estado con mayor violencia política en 2019 con al menos 14 agresiones contra políticos. Entre 2017 y 2018 fueron asesinados 15 políticos, según el Indicador de Violencia Política de Etellekt.

6. Ingobernabilidad a la vista. Todas las encuestas indican que Miguel Barbosa será el próximo gobernador. Lamentablemente no cuenta con la salud física para gobernar. Es público que cuenta con un nivel avanzado de ceguera y movilidad motriz por su diabetes. Dependerá de terceras personas para tomar decisiones, eso mina su autonomía para dirigir el estado. El hombre fuerte del estado se llama Fernando Manzanilla, diputado federal con licencia, quien funge como secretario general de Gobierno, se espera que mantenga esta fuerza después de las elecciones.

Puebla es otra bomba de tiempo para el Presidente de México como lo es Morelos y el Estado de México.

AGENDA ESTRATÉGICA: Conferencia Construyendo una frontera competitiva entre México y Estados Unidos, Woodrow Wilson Center, 20 de junio: https://www.wilsoncenter.org/event/sixth-annual-building-competitive-us-mexico-border-conference

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@GERODRIGUEZSL

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