¿Qué demonios pasó en Culiacán?

Tras los acontecimientos del pasado jueves en Sinaloa, se confirma la falta de coordinación en el gabinete de seguridad

Carlos Zúñiga
Carlos Zúñiga / Acceso libre / El Heraldo de México

Dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, que la decisión que se tomó el jueves por la noche respecto a los hechos en Culiacán, es una que marca la diferencia. Pero esa decisión es producto de una falta de coordinación entre el gabinete de seguridad e instancias locales y judiciales, que ya se había detectado y coronó la peor semana que la 4T ha tenido por los hechos violentos registrados. Quizá lo más preocupante es el papel del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, y del Secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, quienes en menos de 12 horas dieron versiones distintas sobre el operativo fallido, que hoy mantiene en libertad a Ovidio Guzmán López. La preocupación crece, porque desde hace semanas, se había advertido que el diseño de la Guardia Nacional, con el mando repartido entre ambas secretarías, no produciría resultados eficientes. La narración que han hecho los funcionarios sobre lo ocurrido, entre las 3 de la tarde y las 8 de la noche del jueves 17 de octubre, revelan fallas en la inteligencia, estrategia, comunicación y ejecución del gabinete de seguridad. De la patrulla que llegó a una casa donde fueron agredidos al iban a ejecutar una orden de aprehensión, pero lo hicieron de forma precipitada, hay varios factores sobre los cuales se debe trabajar de inmediato. Mientras, resalto algunas notas sobre el jueves negro en Sinaloa:

– Durazo dijo que Guzmán no estuvo formalmente detenido, pero no queda claro cuanto tiempo estuvo bajo la custodia del ejército. Si no hubo orden de cateo y la orden de aprehensión no llegó a tiempo ¿lo mantuvieron privado ilegalmente de su libertad?

– Tampoco queda claro cómo, cuándo y quién tomó las fotografías que circularon del hijo de El Chapo. Fuentes señalan que no corresponden al día de ayer.

– No confirmaron ni desmintieron la autenticidad de la fotografía, donde se ve a un joven con los ojos vendados y vestido de militar, que algunos medios interpretaron como que Ovidio fue disfrazado de soldado para sacarlo.

– Aunque Durazo dijo que no se negocia con la delincuencia, fuentes señalan que esta tarea la encabezó Iván Archivaldo Guzmán. Gracias a él se hizo el trueque.

– La autoridad local está rebasada. No hubo ninguna comunicación para tranquilizar a la sociedad. En la conferencia de ayer en la mañana, el gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz, estuvo prácticamente de florero.

– Además de rebasada y cooptada, nadie explica cómo 51 reos pudieron ser liberados del Penal de Aguaruto.

– Nadie en las coordinaciones de comunicación contestó los teléfonos para confirmar la liberación de El Ratón.

– No es la primera vez que un capo es liberado por la acción violenta de sus sicarios, pero es la primera vez que un gobierno lo acepta.

– Las Fuerzas Armadas quedan en una situación todavía más comprometida ante los criminales.

Quizá por eso el Presidente López Obrador le dedicó un mensaje en sus redes a los militares, donde los instó a defender la vida, aunque no les dijo cómo en medio de este caos, ellos van a mantenerse vivos.

POR CARLOS ZÚÑIGA PÉREZ
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@CARLOSZUP


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