Pueblos indígenas, dentro de la arenga fuera del presupuesto

El discurso se queda corto cuando esta intención no se refleja en el presupuesto destinado a seguir combatiendo la marginación

Xóchitl Gálvez  / Senadora del PAN / Articulista Invitada
Xóchitl Gálvez / Senadora del PAN / Articulista Invitada

Fue notable que el presidente Andrés Manuel López Obrador incluyera en la arenga del Grito de Independencia a los pueblos y comunidades indígenas.

El ¡Vivan las comunidades indígenas! fue un reconocimiento a su participación en la lucha por la Independencia, refleja un eminente acto de justicia histórica, un paso en el esfuerzo del Estado por saldar la deuda con ellos.

Sin embargo, el discurso se queda corto cuando esta intención no se refleja en el presupuesto destinado a seguir combatiendo la marginación ni fortaleciendo la lucha por el reconocimiento pleno de sus derechos.

Es lamentable que en la iniciativa del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, PEF 2020, se identifica, para el caso de los pueblos y comunidades indígenas, un recorte de 40.63 por ciento en los recursos que operará el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), respecto de 2019.

Aunque argumentan que el proyecto de presupuesto transversal muestra un incremento de 13.94 por ciento, estos recursos se entregarían a través de apoyos económicos directos, precios de garantía, becas, apoyo a hijas e hijos de madres trabajadoras, siembra de árboles o apoyos al desarrollo forestal sustentable.

Sin embargo, para combatir la pobreza, el rezago y la marginación y, al mismo tiempo, propiciar el desarrollo de pueblos y comunidades indígenas se requieren inversiones cuantiosas en todos los rubros, tanto en apoyos directos como en infraestructura que permita combatir las condiciones de marginación.

Es un error que el PEF 2020 elimine el Programa de Infraestructura Indígena que, en 2019, contaba con 2 mil 362 millones 117 mil 433 pesos y recorte el Programa de Derechos Indígenas en 35.7%, lo que implica disminuir la atención en justicia, consulta, defensoría derechos culturales y equidad de género.

El programa se aplica en 659 municipios con alta y muy alta marginación, en los que habitan más de 5 millones 776 mil indígenas y personas que se autoadscriben como tales.

Esta reducción presupuestal, además, vulnera todos los derechos y obligaciones contenidas en el artículo 2°, apartado B, de la Constitución, que establece que las autoridades de la Federación, de las entidades federativas y de los municipios, deben promover la igualdad de oportunidades de los indígenas, eliminar cualquier práctica discriminatoria, establecer las instituciones y determinar las políticas necesarias para garantizar la vigencia de los derechos de los indígenas y el desarrollo integral de sus pueblos y comunidades, así como para abatir las carencias y rezagos que los afectan.

Ambos programas, el de obras de infraestructura básica y el de derechos indígenas, sí contribuyen a hacer la diferencia.

Es momento de reconocer a los pueblos indígenas como sujetos de derecho y no como mero folclor. Es momento de pasar de los dichos a los hechos y si de verdad son prioridad, que se refleje en el presupuesto designado para su desarrollo.

 

POR XÓCHITL GÁLVEZ

SENADORA DE LA REPÚBLICA POR EL PAN

@XOCHITLGALVEZ

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