Puebla, sentencia con justicia; Martha Erika, gobernadora

La constancia de mayoría y la validez de la elección de Puebla es justa y se apega a los principios que rigen la función electoral

Francisco Gárate Chapa / Articulista / Heraldo de México
Francisco Gárate Chapa / Articulista / Heraldo de México

Uno de los asuntos más controversiales del fin de semana pasado fue la resolución de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

En su momento, el propio AMLO, Luis Miguel Barbosa, Yeidckol Polevnsky y su Morena se aprestaron a señalar, primero, que habían ganado la gubernatura, sin presentar documentos que avalaran su dicho; posteriormente, que en Puebla se había fraguado un fraude electoral, sin aportar elementos a su dicho.

No entraré a dirimir el porqué considero incorrecto que el magistrado José Luis Vargas, ponente del caso Puebla, haya hecho público el sentido de su resolución, pero extraña que en este caso en particular haya sido así; da la sensación de que ante la vulnerabilidad de su proyecto, lo que buscó al haberlo publicado en Twitter fue el respaldo de los afines a Morena y con ello ejercer presión, en un tema tan sensible.

Al realizar un somero análisis de la sentencia, lo primero que habrá que señalar es que cuando un asunto electoral está en las manos de los juzgadores, el primer punto que deben tener presente es el de preservar el valor supremo de una elección que es la voluntad ciudadana expresada en los votos y, posteriormente, analizar, a partir de los argumentos expresados y pruebas aportadas, si dicha voluntad fue alterada o coaccionada de tal manera que de manera relevante y determinante se haya trastocado el resultado de la elección. El principal argumento del magistrado Vargas para haber propuesto la anulación lo es por lo que hace al resguardo y cadena de custodia de los paquetes electorales, que, aduce, se rompió, suponiendo que esto fuera cierto, ¿en qué alteró o afectó los resultados? ¿No acaso la SS ordenó un recuento en el que los resultados tuvieron variaciones marginales, por cierto, a favor de Morena? Habrá que resaltar que los mismos coincidieron con los resultados electorales efectuados en momentos distintos, y por autoridades electorales distintas, como los funcionarios de casilla el día de la elección, PREP, conteo rápido, los cómputos distritales en las sesiones de cómputo del día 4 de julio de 2018, los recuentos parciales y el propio recuento total ordenado y efectuado por la Sala Superior.

El caso es que Martha Erika Alonso ganó la elección por más de 100 mil votos, con un porcentaje de diferencia cercano a 5%; que Luis Miguel Barbosa, ni Morena pudieron acreditar fraude ni alteración alguna de los resultados y tampoco, consecuentemente, que se haya vulnerado el principio de certeza.

Por ello, considero que la sentencia que confirma la constancia de mayoría otorgada a Martha Erika Alonso, así como la validez de la elección de Puebla es justa y se apega a los principios que rigen la función electoral.

Ahora, a lo que habrá que estar atentos es que, para Puebla, no vaya el Presidente de México a tener la ocurrencia de enviar como superdelegado a Luis Miguel Barbosa, porque eso lo que generará será inestabilidad y afectará la gobernabilidad por el ánimo de revancha que se aprecia en éste.

 

Ex representante del PAN ante el INE

@pacogarate

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