Prudencia imprudente esa política

El PRI fue el aliento de la presidencia imperial. El tiempo no regresa, como tampoco sirven los ahorros sin bienestar

Gregorio Ortega / Esa política / El Heraldo de México
Gregorio Ortega / Esa política / El Heraldo de México

Plutarco Elías Calles fue un genio político, supo que crear la institución presidencial que él concibió, requería de un partido político que le diera el control absoluto de la sociedad y sus líderes. Una sin el otro no se entienden.

Le sumó facultades metaconstitucionales; éstas fueron enriquecidas por Lázaro Cárdenas del Río, quien de inmediato comprendió que el instrumento perfecto del poder presidencial era ese partido, por ello decidió sacudirse la sombra del caudillo. Lo subió a un avión con destino a Los Ángeles.

¿En qué momento decidieron que el PRI diese la espalda a la sociedad, para sustituirlo por Solidaridad? Después, los programas sociales desplazaron a los sectores; diluyeron el poder, sin tener un recambio concebido para conservar márgenes de control político. Creyeron que jugar a la democracia con la alternancia, pero sin reforma del Estado y sin nuevo modelo de gobierno, les resolvería el problema, pero se les profundizó.

Por negarse a solucionarlo de fondo, lo convirtieron ya en uno económico, que puede causar una crisis mayor que las administradas por el PRI y el PAN, porque en su deseo de gobernar para la historia, lo que más cuidan son los niveles de aceptación; los aplausos no alimentan ni detienen la violencia. Lo que amenaza es la recesión.

El subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, sostiene que México tiene los recursos para enfrentar la peor crisis que pudiéramos tener, y añadió: Por lo pronto, el gobierno está siendo muy prudente con el gasto y no se contemplan medidas de austeridad adicionales.

Tenemos fondos muy importantes, pero están ligados a disminuciones en los ingresos públicos, y los recursos que tienen que estar operando son los que se utilizan cuando estás en recesión.

Me pregunto si la prudencia puede llegar a ser imprudente, porque la inquietud entre inversionistas y en buena parte de la sociedad crece.

Si bien hay control en el Congreso y ganaron las recientes elecciones, lo urgente es evitar que la economía contamine a la política, y viceversa, lo que sólo podrá lograrse con la reforma del Estado.

Para dar sustento a la reflexión, retomo lo declarado a nombre del Instituto Mexicano de Contadores Públicos: En los primeros seis meses de la presente administración se ha hecho un subejercicio del gasto de alrededor de 100 mil millones de pesos, ello se ha reflejado en las licitaciones, como en la adquisición de medicinas, que presenta un retraso importante.

No ha tenido la evolución, ni el dinamismo, ni la velocidad de ejercicio de gasto que permite, al final del día, generar un encadenamiento económico para que haya crecimiento.

El Partido Revolucionario Institucional está en la capilla ardiente, junto con sus moditos de gobernar, pero hoy administran el poder como si ese partido se mantuviese en el mangoneo más feroz.

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