¿Presos de nuestro silencio?

Está presente esa voz que nos recuerda el miedo a una crisis. Tratamos de fingir tranquilidad cuando escuchamos que el contexto global es adverso. También se mantiene la esperanza en el Presidente

Óscar Sandoval / Articulista invitado / El Heraldo de México
Óscar Sandoval / Articulista invitado / El Heraldo de México

En México andamos distraídos. No nos culpo. Los escándalos de corrupción y sus facetas nos enredan inevitablemente. Además, está presente esa voz que nos recuerda el miedo a una crisis económica. Tratamos de fingir tranquilidad cuando escuchamos que el contexto global es adverso. También se mantiene la esperanza en el Presidente.

La realidad es que mientras el ruido ocupa la agenda, en sigilo las cosas están cambiando de fondo. Hay un reto generacional trascendente. Los memes y notas periodísticas sobre la edad promedio (57.9 años) del gabinete pasaron de moda, pero hay más. Es esa generación con la complicidad de nuestro silencio, la que está definiendo cómo vamos a vivir, desarrollar nuestra carrera profesional y emprender negocios; quienes tenemos 40 años y menos.

La crisis en Hong Kong resonó en México por el cierre del octavo aeropuerto más importante. Su trascendencia es mayor.

Tiene origen en la modificación de una ley que aparentemente representa únicamente un cambio sobre la política de extradición, pero podría significar un cambio estructural en cuanto a su relación con China y, por tanto, el destino de generaciones de esa región todavía semiautónoma de China.

Esto nos recuerda lo que fácilmente olvidamos en un país como el nuestro con un débil Estado de Derecho, un cambio de una coma en una ley puede efectivamente cambiar destinos.

Se ha dicho que es una protesta de jóvenes, pero es de toda la población. Lo que sucede es que quienes no están en ese rango de edad están expresamente conscientes de las implicaciones que tiene para los que vienen. Saben que ellos ya se van o al menos ya no estarán en 2047 cuando concluye el acuerdo un país, dos sistemas.

Sin juicio de valor, lo que observamos desde México es que los ciudadanos de Hong Kong están escribiendo su parte de la historia.

Le pongo un ejemplo de nuestro silencio. Un particular norteamericano sale a matar mexicanos en un supermercado y a duras penas alcanzamos a escuchar las voces de rechazo. Imagino que el canciller Ebrard se debe sentir casi en solitario frente a esto que, queramos o no, representa una crisis en la relación entre dos fuertes socios comerciales.

Así pasan los días y las modificaciones legales y no, en México. Ni siquiera sabemos si son buenas o malas. Su análisis se queda para al ratito. Ratito que no veo que vaya a llegar.

La propuesta es que empecemos a tener un diálogo con la historia, y no me refiero al pasado sino a la concepción que tiene el presidente López Obrador sobre ella.

Constantemente menciona a Benito Juárez, pero también está Porfirio Díaz, los sonorenses: Calles, Obregón. ¿Qué le gusta y qué no de sus presidencias? ¿En qué se equivocaron? Ahí encontraremos claves para entender a dónde estamos transitando. Romper el silencio no es sólo protesta, también puede transitar únicamente sobre una conversación.

POR ÓSCAR SANDOVAL

CONSULTOR, SOCIO DE 27 PIVOT

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@OSANDOVALSAENZ 

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