Por qué Trump se echó para atrás

El proceso de asilo, que es un calvario, ha dejado entrar a sólo 20 peticionantes. Si a México lo dominara el terrorismo, todos merecerían asilo

Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Aquí en Washington se dijo que el gobierno mexicano uso varios argumentos de mucho peso para evitar que el Presidente de Estados Unidos les estampe a los cárteles mexicanos la etiqueta de terroristas.

Todos los razonamientos mexicanos muy válidos: que si eso acabaría con el turismo a México, que si la imagen mundial mexicana sufriría, que si los mexicanos tememos una invasión militar, y finalmente, que si aumentar la vigilancia de los movimientos de dinero espantaría a la inversión extranjera a México en momentos que esa inversión es vital, y que esto, en conjunto, dañaría al nuevo acuerdo comercial que eventualmente remplazará al TLC-2 que tanto dinero da a los dos países.

Eso fue importante, pero no crucial; al final, lo que convenció a Trump, fue que su equipo de asesores en la Casa Blanca que se dio cuenta que esto agravaría la otra gran calamidad que a Trump le causa tantas agruras: los más de 55 mil migrantes esperando en México a que EU les abra las puertas de un asilo.

Todos esos refugiados están en suelo mexicano porque a las cortes de inmigración la Casa Blanca les aseguró que esperar en México mantiene a los asilados en un país seguro. Ríase, pero imagine que el mismo gobierno, al que esos jueces sirven, declara a México ¡territorio dominado por el terrorismo! Ese mismo día los jueces tendrían justificación legal para darles asilo no sólo a los 55 mil peticionantes, sino a millones de mexicanos.

El proceso de asilo, que es un calvario, ha dejado entrar a sólo 20 peticionantes, Si a México lo dominara el terrorismo todos merecerían asilo. El fiscal General, Bill Barr, fue a ofrecerle a México todos los recursos de EU para pelear contra los cárteles, esa oferta sigue en pie. Contrario a lo que aún muchos creen, la denominación de terrorismo no hubiera dado pretexto a una invasión. En los 68 países en que esa denominación existe, los gobiernos han ido tras el dinero de los terroristas, y eso dañó seriamente a todos, hasta a Al-Queda. La estrategia sirve.

Lo que Washington propone es hacerles lo mismo a los cárteles, y descubrir con ello a sus socios que, por todo el mundo, los ayudan a limpiar y contrabandear el dinero ensangrentado de las drogas.

Barr le dijo a México que aún irá tras el dinero de los cárteles, pero no denominándolos terroristas, sino aumentando la capacidad y aplicación del KingPin Act (Ley Contra Narcotraficantes), que ya le sirve a EU para meter su nariz, en las cuentas y transacciones bancarias de gente y empresas sospechosas de ser socios de cárteles por el mundo.

Conclusión: el final de este episodio no puede quedar trunco. La impunidad de cárteles y el crimen no puede seguir creciendo. La falta de una estrategia de México contra el narco angustia a más gente en los dos países todos los días. Esto necesita un final enérgico. El crimen y sus socios no pueden ampararse esta vez bajo la semántica de si ser narco es menos delito que ser terrorista.

POR ARMANDO GUZMÁN

*PERIODISTA

ARMANDONEWSMAN@AOL.COM

@ARMANDOREPORTA

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