¿Por cuánto tiempo?

El clima de inconformidad por la termoeléctrica de Huexca fue agravado por el asesinato del activista Samir Flores

Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /
Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /

Llegó la primera manifestación violenta contra una decisión del gobierno actual (o por lo menos la más visible), se trata de las protestas contra la consulta para decidir el futuro de la termoeléctrica de Huexca; pobladores inconformes de Amilcingo recorrieron varios municipios del oriente de Morelos con la finalidad de expresar su rechazo a la consulta.

Samir no murió, el gobierno lo mató, la decisión está tomada y agua sí, termo no, fueron las principales consignas durante la jornada.

Donde las cosas se salieron de control fue en Ameyuca, la cabecera municipal de Teomac, ahí no sólo hubo protestas, también hubo quema y destrucción del material que sería utilizado en la consulta, en el momento de los hechos, sólo se reportó la presencia de autoridades estatales, a pesar de que la consulta fue organizada por el gobierno federal.

El clima de protestas e inconformidad fue agravado por el asesinato del activista Samir Flores, ojalá que la falta de su esclarecimiento no se convierta en la llama de más violencia.

Algo que no se puede soslayar es la forma en que opera este grupo de manifestantes, la mayoría de las veces se mueven libremente por varios municipios colindantes, en camionetas o camiones de redilas; muchos de ellos con el rostro cubierto, y se reporta principalmente la presencia de hombres y mujeres jóvenes, incluso, se ha dejado correr la versión de que el crimen organizado puede estar detrás de las protestas y del asesinato de Samir Flores, hasta el momento son sólo especulaciones, ninguna autoridad ha presentado avances concretos de las investigaciones.

En cualquier país del mundo siempre habrá conflictos sociales, son parte de la esencia de la convivencia humana, es tarea de los gobiernos, atenderlos de manera eficaz para lograr la mejor salida.

En muchas ocasiones, alguna o algunas de las partes quedarán inconformes, también es parte de gobernar el tomar decisiones que no necesariamente gustarán a todo el mundo, pero lo que no se puede permitir, es el tufo insoportable de la incertidumbre, ese desagradable olor que echa a perder el estado de derecho.

El gobierno pasado fue un experto en dejar que los conflictos sociales se agravaran por la falta de eficacia, para muestra basta un botón, en el caso Ayotzinapa fueron incapaces desde un inicio, de dar certidumbre a la sociedad de lo que realmente pasó y quiénes fueron los responsables.

No puede ni debe pasar lo mismo con el asesinato de Samir Flores ni con las protestas violentas del día sábado.

La sociedad merece conocer los resultados de las investigaciones lo antes posible y que éstos sean obtenidos de manera profesional y eficaz para no dejar lugar a dudas de lo que está pasando en el estado de Morelos.

Demos un voto de confianza al gobierno federal para que pueda presentar avances concretos de las investigaciones, la pregunta es ¿por cuánto tiempo?

 

@hserranoazamar

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