Políticos disruptivos … la llave para cambiar el mundo

Kumamoto se ha convertido en un ejemplo de cómo dignificar la política: todos los días recorre su distrito, platica con sus electores y recoge propuestas


A lo largo de estas semanas hemos venido platicando sobre qué es la disrupción y los distintos tipos de emprendimientos o áreas que hoy por hoy la asumen, junto con la innovación, como una herramienta, una actitud, una visión para transformar sus entornos.
Hoy, me quiero enfocar en algunos ejemplos de disrupción en la política, que han demostrado la importancia y el impacto que se puede lograr cuando se decide actuar bajo una lógica de agente de cambio.

Tenemos el caso del joven Pedro Kumamoto, quien se registró como candidato independiente a diputado local por el distrito 10 de Zapopan, en Jalisco y ganó la curul. Pedro recibió un financiamiento para su campaña de tan solo 18 mil pesos por parte del Instituto Electoral de Jalisco, y recabó otros recursos a través de donativos para un gasto total de 250 mil pesos, una de las campañas más baratas de la historia política del país.

Él demostró que con buenas ideas, un lenguaje fresco, y no necesariamente con dinero, se pude ganar un cargo de elección popular. Kumamoto se ha convertido en un ejemplo de cómo dignificar la política: todos los días recorre su distrito, platica con sus electores y recoge propuestas de política pública. Hoy encabeza un movimiento para quitarle dinero a la partidocracia, y así bajarle el costo a nuestra cara democracia.

A nivel internacional, un caso muy reciente es el de Emmanuel Macrón, el ahora presidente francés, el más joven de la historia después de Napoleón y que también llegó a su puesto actual sin el respaldo de un partido. Macrón con 39 años, está casado con una mujer de 65 años, y por este solo hecho ha roto con todos los estereotipos. Está a favor de la unidad de Europa, por la reconstrucción moral de la sociedad y la política francesas, por el combate a la pobreza, la inseguridad y la violencia, la protección del medio ambiente, el trato humano a los refugiados. Ha integrado la mitad de su gabinete con mujeres y a todos sus colaboradores les ha exigido su declaración fiscal y de no conflicto de interés.

Pero ¿qué tienen en común estos dos personajes?

• La disrupción. Se atrevieron a salirse del mainstream, de la corriente dominante de la política, para imaginar nuevos caminos fuera de los partidos políticos tradicionales. Rompieron con el status quo para construir una propuesta diferente que les permitió hacer clic con ciudadanos ansiosos de nuevos liderazgos públicos.

• Inteligencia y visión. Dieron un giro de 180 grados y se centraron en identificar lo que la gente necesitaba y de ahí, comenzar a construir una oferta política de cambio para hacer algo mejor.

• Un compromiso con los valores de la democracia. Demostraron que la tolerancia, la inclusión, el compromiso con el bien colectivo, la equidad de género son aspectos que siguen teniendo una enorme vigencia, en contra del nuevo conservadurismo cerrado a la pluralidad, autoritario, encarnado en el populismo.

La llave para cambiar el mundo es empezar a romper con nuestros mapas mentales, romper con lo establecido sin quebrantar la ley y las instituciones, como lo pretenden algunos políticos irresponsables, intentando siempre ir más allá. La sociedad de hoy ya no tiene paciencia y, en cambio, sí mucha urgencia de respuestas efectivas a los problemas que más preocupan: la inseguridad, el empleo, la opacidad gubernamental, la ruptura del tejido social y familiar.

Necesitamos líderes políticos y gobiernos en todos los niveles que asuman la innovación, la disrupción, como hoja de ruta. Hacer lo mismo, lo de siempre, ya no sirve, no es efectivo y sólo recrudecerá los problemas y generará mayores riesgos a la democracia.

Y tú ¿qué tipo de políticos quieres?

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