¿Política monetaria o infraestructura?

Una cosa son los proyectos en papel y otra la constatación de que el gobierno ha sido rejego en abrir la llave del dinero

Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México
Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México

Existen dos grandes ámbitos que en esta semana estarán al centro de la discusión para ver si México retomará el crecimiento económico en 2020. Uno de ellos es la política monetaria del Banco de México que encabeza Alejandro Díaz de León, y el otro es la profundidad del Plan Nacional de Infraestructura, que desde el Poder Ejecutivo pudiera ser el puntal que hacía falta para destrabar la falta de confianza y detonar la inversión. Ninguno es garantía para catapultar al PIB.

En cuanto a la política monetaria es altamente probable que mañana el Banco de México reduzca la tasa de interés de referencia al menos en 25 puntos base para dejarla en 7.5 por ciento, o incluso un poco más abajo. Si bien esta decisión podrá auxiliar a alentar una mayor actividad económica, también es cierto que ocurrirá como reflejo de una inflación más controlada, que actualmente se sitúa en 3.02 por ciento.

Y en materia de infraestructura será necesario que el plan del gobierno no le presione fiscalmente, por lo cual resulta urgente que se comprometa a transmitir confianza y respetar los contratos de todas las empresas convocadas a desarrollarlo. Este punto será particularmente complejo dadas las señales ambivalentes tras la cancelación del Aeropuerto de Texcoco y la renegociación con las empresas de gasoductos.

De tal suerte, si bien el plan puede ser ambicioso, por sí mismo no reactivará toda la actividad económica, sino hasta el momento en el que transmita que su profundidad, alcance e implicaciones contractuales son una base firme para la certeza de la inversión.

No lo tiene fácil el Secretario Javier Jiménez Espriú. Una cosa son los proyectos en papel, que pueden ser atractivos; y otra muy distinta la constatación frecuente de que el gobierno ha sido rejego en abrir la llave del dinero para hacer negocios en torno a proyectos públicos y muy necesarios. Los empresarios irán, sí, pero con extrema cautela hacia el plan de infraestructura.

Los otros dos grandes ámbitos que gravitan en torno a la reactivación del crecimiento son la ratificación del T-MEC, y el consumo doméstico, que arrancó bien pero que tiene signos de estancamiento. En cuanto al T-MEC estamos prácticamente en las manos de la líder Nancy Pelosi; y en cuanto al consumo habrá que estar pendientes para ver si episodios como el de El Buen Fin recomponen un poco del ánimo económico, que anda muy débil.

ALEÁTICA SE DEFIENDE

Tras los señalamientos del Secretario Javier Jiménez Espriú de que el Viaducto Bicentenario se otorgó irregularmente y se construyó sobre una vía federal a pesar de ser un proyecto estatal, ayer la empresa que encabeza Ken Daley (antes llamada OHL) aseguró que la concesión se obtuvo de buena fe, y que por más de nueve años ha obtenido las mejores evaluaciones de desempeño, calificado así por el Saascaem.

HENKEL CAJA LIBERTAD

El empresario Eduardo Henkel, conocido por haber traído a la marca BMW a México, se apresta a adquirir Caja Libertad. ¿Su fuente de financiamiento? Un fondo de Singapur, país del que es Cónsul Honorario aquí.

POR CARLOS MOTA

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