Política de actualidad

Netlog

Nunca habrá una segunda oportunidad para una primera gran impresión, y en ese sentido pase algunos minutos pensando en cuál sería el tema para esta primera colaboración.

Las elecciones en el Estado México, la situación de Venezuela, la problemática interna del PAN, la insensibilidad política del PRI, el autoritarismo mesiánico de Morena, la violencia de Guerrero, Reynosa y México en general…

Y me encontré con una joya escrita por mi amigo Carlos Castillo: Cuando la mediocridad y el servilismo se instalan en una institución, esas serán las características que prevalezcan en esa institución. Esto terminará por ahuyentar a los mejores perfiles, que terminarán por ser minoría o islas que incomoden y sean estorbosas para la media, obstinada en deshacerse de todo aquello que les recuerde su pequeña estatura, su cotidiana mediocridad….

Nada más cercano a la realidad, a la actualidad y al resumen que buscaba para esta primera oportunidad.

Una sociedad cansada de tantas mentiras, de falsos mecías, de corrupción y de deshonestidad, sin duda está destinada a la auto destrucción y a la extinción, pero antes veremos, como estamos viendo, que van pasar muchas cosas de las que no queremos ser testigos.

Ya la política no es el arte de hacer que lo imposible sea posible, en el sentido del bien que se puede buscar para la comunidad, hoy la política se percibe como el arte de hacer lo aparentemente imposible en posibilidad de realidad personal.

Hoy alguien puede destruir solo porque tiene una ventana para poder expresar lo que siente, piensa o quiere dejar ver por instrucciones del más alto nivel, con la complicidad de las instituciones, aun y a pesar del doble discurso, de la doble moral y de la doble expectativa.

Como sociedad, somos testigos de los ataques unos a otros, de la destrucción de mil formas diferentes, de hecho se está ya dando inicio, y vemos cómo se llevan la posibilidad de un mejor futuro de país entre las patas.

Todo tiene un principio, y en pocas ocasiones nos detenemos a ver ese inicio, como sociedad, hemos sido testigos de ese inicio, y cada vez lo tenemos más palpable.

Pertenecemos a una sociedad que está convencida que las leyes solo protegen a los poderosos, que las leyes solo sirven para acomodarse, para servir a quien puede pagar, hoy la sociedad, en su mayoría cree que es de tontos cumplir la ley.

Hoy esa existe una parte de esa sociedad que ha dejado de creer en la política, y por lo mismo en los políticos y en las instituciones de donde emana la política, y los líderes no se quieren dar cuenta, juegan a llegar a como dé lugar.

Los acuerdos y pactos, son siempre interpretados por la sociedad como acuerdos que tiene letras chiquitas que no se explican y llevan ventajas económicas. Estamos, como sociedad seguros que en el fondo existen arreglos personales y no institucionales.

No quiero ver más mentira sin castigo, mas ilegalidad sin consecuencia, más corrupción sin cárcel…

Diacrítico. Y si no se han dado cuenta, decidí hablar de Venezuela, cualquier parecido con la realidad de alguna institución en particular, es solo por mal pensados que pueden ser algunos.

 

 

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