Pobre político, el político pobre

Cualquiera puede ser llamado a testificar y como EU aporta pruebas acusatorias, sus brazos tienen enorme alcance. Quien ignore la orden de una corte federal se arriesga...

Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

El juicio contra Genaro García Luna a México, y lo que salga de él, le está haciendo ya un enorme daño a la imagen mundial de los mexicanos, de las inversiones en México y al prestigio del país. Eso es lo peor de los políticos mexicanos corruptos, que sus tranzas las pagamos todos.

El viernes pasado varios amigos en Estados Unidos y en México preguntaban porque la información sobre la hasta hoy supuesta corrupción de García Luna, estaba ausente en la prensa estadounidense. Era falta de espacio. Pero eso ya se corrigió y la noticia de que la droga en México ha forjado a funcionarios corruptos está ya en la prensa del mundo entero. Gracias García Luna, ya nos podemos ir preparando para lo que el juicio en tu contra nos traiga como confirmación o como sorpresa.

Michael Vigil cuando fue jefe de Operaciones Internacionales de la DEA, trabajó con García Luna el entonces Secretario de Seguridad mexicana, Vigil, le da el beneficio de la duda, diciendo que nunca detectó nada que pudiera hacer que en Estados Unidos sospecharan que estaba sucio. Ahora sólo el tiempo confirmará la impecable veracidad de Michael Vigil, o lo oculto de la complicidad de García Luna con los cárteles de 2001 a 2012.

El juicio no tardará en comenzar. El 21 de enero, el juez federal de distrito Brian Cogan, el mismo que presidió el juicio contra el Chapo Guzmán, tiene ya agendada la primera audiencia. La prensa de Estados Unidos le dará importancia a esta historia. Déjeme resumirle mucho de lo que ya se escribe y se dice de este caso…

El arresto de García Luna subraya lo significativo del reto que tiene el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, enfrentándose a una lucha para desarraigar la corrupción entre funcionarios de todos los niveles de todo el gobierno mexicano. Hay otros diarios que dicen…

El solo hecho de que casos como el de García Luna tienen que ser ventilados en Estados Unidos, subrayan la importante debilidad de las instituciones de justicia criminal en México y como la influencia política le ha estorbado históricamente a las investigaciones sobre el crimen organizado.

Y la gran pregunta: ¿Puede ser llamado a testificar a Estados Unidos un expresidente mexicano? Técnicamente sí. En el caso –United States v. Mitchell, Crim. No. 74-1.10 (D.D.C., -May 20, 1974)– el veredicto que creó jurisprudencia sobre comparecencias de presidentes y expresidentes en una corte de justicia durante juicios en los que sean requeridos como testigos de cargo o de descargo dice:

Nada lo impide, sus obligaciones temporales como primer magistrado no sobrepasan sus permanentes y legitimas obligaciones como ciudadano, y como garante de justicia. Conclusión: cualquiera puede ser llamado a testificar y como Estados Unidos aporta pruebas acusatorias, sus brazos tienen enorme alcance.

Quien ignore la orden de una corte federal se arriesga a que si pone un pie fuera de la protección física del territorio de su país, la justicia estadounidense lo capture.

POR ARMANDO GUZMÁN

*PERIODISTA

ARMANDONEWSMAN@AOL.COM

@ARMANDOREPORTA

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