Planes de cooperación migratoria

La tolerancia se reflejó en la forma en que se recibió a la más reciente caravana de hondureños

José Carreño / Desde afuera   / Heraldo de México
José Carreño / Desde afuera / Heraldo de México

¿Existe un programa quédate en México como parte de un intento de resolver la crisis creada por la llegada de caravanas de migrantes centroamericanos?

De acuerdo, al menos, con declaraciones del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y del secretario estadounidense de Estado, Mike Pompeo, si no hay uno que se llame así, hay algo que en la práctica podría funcionar como tal.

Para nadie es un secreto que el tema de la migración centroamericana es un difícil y potencialmente contencioso con los Estados Unidos, sobre todo porque mientras este país adopta una posición de dureza hacia indocumentados y refugiados o peticionarios de asilo, México tiene, al menos oficialmente, una política distinta y de apertura.

Esa tolerancia se reflejó tanto en la forma en que se recibió a la más reciente caravana de hondureños como en propuestas inclusivas en la creación de empleos en México y el acuerdo firmado por el nuevo gobierno con sus contrapartes de Guatemala, Honduras y El Salvador señala su disposición.

Eso no quita que lo que ocurre a los migrantes centroamericanos que no ha sido tan visibles deje de ser, como dijo Ebrard, una desgracia y que México, además, no quiera retener a sus propios migrantes, como señaló el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La falta de soluciones implica la continua posibilidad de choques con los Estados Unidos, lo que obliga a que para evitar problemas se busquen fórmulas de evitar que los migrantes centroamericanos –o al menos la mayoría de ellos– lleguen a la frontera con ese país y de ser posible se queden en casa… o en México.

En ese marco se habla en medios académicos de un plan quédate en México que en vez de ubicarlo como el tercer país, con campos de refugiados a la espera de entrevistas de asilo, sería mas bien un lugar donde los migrantes encontrarían empleo y refugio.

Ebrard anunció recientemente que México invertiría hasta 30 mil millones de dólares enlaces para reducir la migración, pero eso incluye a querer o no considerar la situación de los centroamericanos.

El Plan Quédate en México significaría que las personas no-mexicanas que lleguen a la frontera sur de los Estados Unidos a pedir asilo, esperarán en México a ser recibidas y entrevistadas por las autoridades estadounidenses sobre las razones de su petición, después de lo cual regresarían a México para esperar una resolución que podría tardar entre dos y cinco años.

Pompeo indicó el miércoles que su país estaría dispuesto a apoyar los planes migratorios mexicanos. Después de todo, los dos países deben controlar sus propias fronteras, según dijo.

Pero llevada a su conclusión lógica, eso coloca a México en una situación casi paradójica: ayudar a la reconstrucción de los países centroamericanos a la par de sus propios planes de desarrollo. De lo contrario, las caravanas seguirán en camino…

 

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@carrenojose1

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