Piden clemencia a Wilbur Ross

El nuevo capítulo de la guerra del tomate puede afectar a 400 mil trabajadores agrícolas y afectar un millón de empleos

Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

En el más reciente capítulo de la guerra del tomate entre EU y México, la titular de la Secretaría de Economía, Graciela Márquez Colín, le pidió al secretario de Comercio de aquel país, Wilbur Ross, que aplaque su ira y que cuando termine el acuerdo de suspensión –previsto para mayo— no vaya a atentar contra 400 mil trabajadores agrícolas en nuestro país y un millón de empleos adicionales.

Mercy, mercy please, Mr. Ross, parece decirle la señora Chela en una carta que le dirigió el 12 de marzo, en la que le informa, por si no lo sabía, que ella es la secretaría de Economía nombrada por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Después le expresa: Me permito llamar su atención en la reciente notificación del Acuerdo de Suspensión del Tomate hecha por el Departamento de Comercio el 6 de febrero pasado… porque genera una presión innecesaria…las negociaciones logradas en el pasado resultaron en acuerdos en beneficio de productores y consumidores de ambos países, otorgando certidumbre a nuestros flujos comerciales por más de 20 años.

Lo que llama la atención es otra cosa. Por ejemplo, que la carta de la señora Chela a Wilbur la haya enviado 36 días después de la fecha de la notificación a la que se refiere. ¿Tanto tiempo se tardó en entender cómo estaba el delicado asunto? Preguntan los tomateros de Sinaloa; no el equipo de beisbol sino los productores, se le aclara a la funcionaria. En otra parte de la misiva, la titular de Economía le dice a Ross: Si bien la Secretaría de Economía no es parte de este acuerdo, sí mantiene un estrecho seguimiento de éste por las implicaciones que tiene en el comercio bilateral de este producto. La terminación de este acuerdo de suspensión, previsto para el 7 de mayo, dará lugar a la reanudación de una investigación por dumping al sector tomatero mexicano por parte del Departamento de Comercio y de la International Trade Commision (ITC).

Y si Economía no es parte, entonces ¿qué pitos toca la señora Márquez en el acuerdo?, preguntan los perplejos. Bueno, yo nada más quería externarle, Mr. Wilbur, la preocupación porque las condiciones planteadas en el proceso de la revisión para concretar un nuevo acuerdo son legalmente inviables y afectaría de manera adversa al comercio de tomate entre ambos países, tales como la petición de supervisar los precios de referencia para el producto mexicano más allá de la primera venta en EU, agrega Graciela.

¡A mí me vale madres si las condiciones son legalmente inviables o no! Yo sólo defiendo los intereses de los productores y consumidores estadounidenses, podría responderle el secretario de Comercio estadounidense.

Le reitero señor secretario, la voluntad del gobierno de México de concluir exitosamente la revisión del acuerdo de suspensión antes de que termine el proceso de revisión administrativa en curso (31 de marzo) o, en su defecto, antes de que la International Trade Commision emita su recomendación final el 22 de abril. Saludos y besitos a la familia, parece decirle la secretaria de Economía al patán de Ross al final de su carta. La falta de oficio, pues.

 

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@luissotoagenda

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