Personas que transforman sin plástico: Sara Lee Wolfe

México es el generador número uno de residuos en América Latina. Este país que compartimos, según la OCDE, ni siquiera llega al 10% de tasa de reciclaje

Sara Lee Wolfe
Sara Lee Wolfe

Desechar, deshacer y desaparecer, suenan parecido pero no son lo mismo. Las consecuencias de estas acciones son completamente diferentes, y la confusión terminológica nos lleva a pensar que cuando hablamos de basura, hablamos de desperdicios y residuos de los que nos deshacemos. Pero la basura no desaparece mágicamente de nuestros entornos, sino que desecha y acumula a nuestro alrededor a velocidades insostenibles.

México es el generador número uno de residuos en América Latina. Este país que compartimos, según la OCDE, ni siquiera llega al 10% de tasa de reciclaje, cuando la media se encuentra en el doble, y hay países dónde se llega a alcanzar el 60%. Naciones como México, vierten o queman a cielo abierto más del 90% de sus desechos, siendo las personas que viven más cerca de estos espacios, las más vulnerables a sufrir las consecuencias de una realidad que empeora cada día.

Pero el problema va más allá. La gestión inadecuada de nuestra basura está contaminando océanos, causando inundaciones, transmitiendo enfermedades y perjudicando la flora y la fauna que nos rodea. Además, también está afectando el desarrollo económico de comunidades enteras debido a la disminución del turismo, mientras la agricultura que nos da a todos de comer, cada día nos da menos. Y los problemas no se quedan ahí. El aire que respiramos en las grandes ciudades empeora su calidad constantemente, y debemos entender que nuestros residuos son, en cierta medida, responsables de esto. En 2016, el 5% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero provenían de una mala gestión de los desechos sólidos, y eso es sin incluir el transporte utilizado para desecharlos.

¿Se imaginan el volumen de agua de 24 billones de botellas de plástico? ¿no? Déjenme ayudarles. Ese volumen es el equivalente a los millones de toneladas de desechos plásticos generados en un sólo año. ¿Quieren darle más a la imaginación? Lean el informe What a Waste 2.0. del Banco Mundial y denle rienda suelta.

Ahora, si queremos pasar de la imaginación y el susto, a la acción con impacto positivo, no tenemos más que mirar a nuestro alrededor para cruzarnos con personas como Alejandra Valdez. Una mujer transformadora, transformando México desde dentro y para afuera, para todas, para que sigamos teniendo futuro, porque aunque se empeñen en decirnos que los jóvenes lo somos, se equivocan. Somos presente y presentamos soluciones. Nos inspiramos en el modelo de las 3Rs, impulsado entre otros por Greenpeace (Reducir, Reutilizar y Reciclar), para pensar en un modelo donde además, Rechazamos, Reparamos, Redistribuimos y, podemos y debemos Reclamar.

 Y eso es lo que promueve Ecolana, el emprendimiento social que Alejandra, junto a sus socias, está mapeando centros de acopio a nivel nacional a través de un modelo de crowdsourcing, para que reciclar sea cada más más fácil y accesible. Además, promueven el resto de las erres a través de su comunidad de héroes, de su trabajo con empresas, y de sus redes sociales.

Y todos podemos ser un poco Alejandra, y un poco Liss, su apasionada co-fundadora quien cambió las estadísticas de consumo por el medio ambiente. Y es que podemos exigir a nuestros gobiernos que se hagan planeaciones urbanas sostenibles que no dejen a un lado la gestión de los residuos. Podemos empezar a separar nuestra basura, caminar con nuestros termos o rechazar los plásticos de un sólo uso. Y sobre todo, como punto de partida y por principios, podemos informarnos y compartir conocimiento y ganas de un presente más limpio que nos de un futuro más justo.

Por Sara Lee Wolfe

Líder Global de Comunidades

Ashoka ChangeMakers

Instagram: @saaraaleee

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