PAN: Ética desde la corrupción

Marko Cortés, candidato a presidir el PAN, anunció que de ganar creará un “código de ética” para sus militantes y servidores públicos que prohíba la difamación entre panistas

Marko Cortés busca que los panistas no voten por el candidato de otro partido.
Marko Cortés busca que los panistas no voten por el candidato de otro partido.

Tan podrido está el PAN por la corrupción que hasta Marko Cortés, el candidato a presidirlo que respaldan precisamente los grupos que han corrompido a ese partido, anunció que de ganar creará un código de ética para sus militantes y servidores públicos.

Voy a proponer un código de ética para que nunca más en el PAN un militante vote por otro candidato de otro partido o sin partido, declaró Cortés, el sábado 13, desde el Estado de México, entraña de uno de los panismos más corruptos del país.

(Será) un código de ética en donde se prohíba con total claridad la difamación entre panistas, que tanto daño ha hecho en otros momentos a Acción Nacional, añadió Cortés justo en la entidad donde reside su rival por la presidencia, Manuel Gómez Morin, quien se fotografió, en la campaña federal, con Andrés Manuel López Obrador y quien en vísperas de iniciar la contienda interna, el lunes 8, exigió que sea expulsado del PAN por corrupto.

Y voy a proponer el código de ética –añadió– en donde también se diga qué es lo mínimo que debe de (sic) cumplir un funcionario que sea presidente municipal, diputado, senador o gobernador, para que cuando tengamos un gobierno de Acción Nacional sepamos que tiene la garantía de ser un buen gobierno.

Qué manera de exhibirse de Cortés: Ignora que el PAN tiene un Código de Ética vigente, elaborado por la Comisión de Doctrina cuando era presidida por Fernando Rodríguez Doval (2010-2013), actual secretario general.

Existe también el Código de Ética para los Servidores Públicos del PAN, creado en diciembre de 2001 durante la presidencia de Luis Felipe Bravo Mena, que Vicente Fox y los funcionarios de su gobierno juraron, en febrero de 2002, y que Felipe Calderón se negó a imitar en todo su sexenio.

Sin embargo, ambos ordenamientos que comienzan de manera idéntica –Para Acción Nacional la política es eminentemente ética. La ética rige a la acción política y al político tanto en su aspecto público como en lo personal– son letra muerta en el PAN.

En realidad, la ética en Cortés parece más una argucia para contrarrestar las imputaciones de corrupción en su contra, por las que Gómez Morin exige su expulsión, y una respuesta a Calderón, su enemigo, por apoyar la candidatura sin partido de su esposa, Margarita Zavala, así como el respaldo que dieron muchos de sus allegados a José Antonio Meade.

Y es que además de su solicitud de expulsión del PAN, está latente que Gómez Morin lo denuncie por corrupción ante la PGR, ambas acciones derivadas de la confesión que Cortés hizo a Juan José Rodríguez Prats en el sentido de que recibió 70 millones de pesos de empresarios cuando, en 2011, buscaba ser gobernador de Michoacán.

Cortés niega que haya existido tal confesión, pero el tema se discutió como parte del informe que Rodríguez Prats entregó al CEN, en 2011, cuando el presidente era Gustavo Madero, quien apoya a Gómez Morin, y la secretaria general era Cecilia Romero, que preside la comisión que organiza la elección interna.
En asunto da para mucho más…

@ALVARO_DELGADO

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