Palestina, Israel y el próximo gobierno de México

La reacción mexicana ha sido manifestar preocupación y que la solución es la creación de dos Estados

Palestina, Israel y el próximo gobierno de México

 

Durante la víspera del 15 de mayo (70 aniversario de la creación del Estado de Israel), la Gran Marcha del Retorno en la que participaron miles hombres, mujeres, niños y ancianos palestinos de la Franja de Gaza, recibió del ejército israelí una lluvia de disparos. En las proximidades de la valla murieron al menos 60 manifestantes, de acuerdo con fuentes locales e internacionales. La manifestación había sido planeada y anunciada por la sociedad gazauí semanas atrás. Hamas, que gobierna Gaza (80% de la población desciende de los refugiados de 1948), no organizó las movilizaciones. En esa fecha tan delicada, EU inauguró su embajada en Jerusalén, conque reconoció a esa ciudad como la capital indivisible de Israel. De acuerdo a resoluciones internacionales, sin embargo, Jerusalén sería un enclave bajo supervisión internacional y en última instancia capital de ambos Estados; la parte occidental para Israel, la oriental para una futura Palestina. Trump franqueó una línea roja en la diplomacia de EU y terminó con el papel de mediador que Washington desempeñó desde 1991.

 

El drama en curso, al que se agrega la decisión de Trump de retirarse del acuerdo nuclear con Irán —por no hablar de lo relacionado que está el tema palestino con la historia y realidad de Siria, Líbano, Jordania, Egipto—, plantea retos para la diplomacia del futuro presidente de México y su gobierno.

 

Los dos objetivos paralelos en política exterior que se asumieron en 2013-2018 fueron hacer de México un actor con responsabilidad global y desideologizar la política exterior. En el tema palestino-israelí, esos objetivos se reflejaron en los lazos con Israel en los ámbitos político, comercial y de cooperación en seguridad e inteligencia. México señaló la violencia desproporcionada y asimétrica en los territorios ocupados con ambigüedad. En las guerras israelíes en Gaza 2008-09, 2012, 2013, 2014) la reacción mexicana ha sido manifestar preocupación y reiterar la convicción de que la solución es la creación de dos Estados libres e independientes. En el contexto actual, México se sumó a la resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre las violaciones al derecho internacional, agregando que se investigue a todos, incluyendo las autoridades palestinas en la Franja de Gaza. La solidaridad con Palestina, y más aún con los habitantes de Gaza gobernados por Hamas, parece simplificarse ya como señal de antisemitismo, ya como símbolo de lo ideológico, y de una izquierda añeja.

 

Es tiempo de que México recupere una política de Estado, lejos de titubeos, amiguismos e improvisaciones. Episodios polémicos y deshonrosos como los que marcaron en el tema árabe-israelí durante este sexenio (la resolución de la UNESCO en 2016, y el elogio del premier israelí de los muros fronterizos en 2017) no deberían repetirse. Ello requiere, de contar con funcionarios y diplomáticos preparados, replantear la noción de equidistancia, reconocer que los acuerdos de Oslo terminaron y que el proyecto de dos Estados es hoy inviable, fomentar los derechos humanos, situar la lucha contra el colonialismo y el racismo en la agenda multilateral. Salvaguardar la vida tanto como formular una estrategia diplomática informada y a la altura de las circunstancias, pese a la distancia o el tiento, puede servir para reflexionar sobre los muros próximos y la violencia.

 

POR MARTA TAWIL

*Investigadora de El Colmex

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