Ovidio, Libre

Andrés Manuel López Obrador debe tener las primeras renuncias del gabinete de seguridad en su escritorio después de la grave crisis de seguridad que detonó la detención y posterior liberación de Ovidio Guzmán en Culiacán Sinaloa

Asael Nuche González / Etellekt / El Heraldo de México
Asael Nuche González / Etellekt / El Heraldo de México

Andrés Manuel López Obrador debe tener las primeras renuncias del gabinete de seguridad en su escritorio después de la grave crisis de seguridad que detonó la detención y posterior liberación de Ovidio Guzmán en Culiacán Sinaloa.

¿Cuáles fueron los hechos? ¿Quién derrotó al Presidente? ¿Quién le falló?

1. El gobierno federal maneja la versión de un operativo mal planeado para detener al hijo de El Chapo, lo que dio como resultado que fueran rápidamente rebasados y derrotados por ejércitos de sicarios del Cártel de Sinaloa. Los grupos de sicarios supuestamente tomaron control de entradas y salidas de la ciudad impidiendo la entrada de refuerzos, sitiaron la sede de la Fiscalía, amenazaron con matar a civiles y atacar a familias de soldados, portaban armas antiaéreas capaces de derribar helicópteros y contaban con una red de comunicaciones perfectamente organizada.

2. Hay inconformidad entre soldados y mandos medios del Ejército, pues advierten que el operativo no fue fallido porque el Ejército no cuente con la experiencia, los conocimientos, la capacidad y volumen de fuego ni la voluntad y determinación para realizar su misión con éxito, por el contrario, señalan que hay indecisión en los altos mandos. ¿A qué se refieren por indecisión? A la decisión presidencial de dejar de lado estrategias antiguerrilla que fueron utilizadas en operaciones contra el narco en gobiernos anteriores, pero con altísimo costo en términos de violaciones a los Derechos Humanos. AMLO rehúsa acudir a ese tipo de estrategias paramilitares que fueron aplicadas en Michoacán y Guerrero, con la formación de las autodefensas, y en Veracruz, Tamaulipas y otros estados en contra de Los Zetas con el empleo de sicarios del Cártel de Jalisco para ejecutar operaciones de limpieza, que dejaron miles de desaparecidos y ejecutados y tampoco redujeron la delincuencia. Es decir la estrategia de AMLO le dio al Ejército la responsabilidad de pacificar al país, pero al mismo tiempo les niega la posibilidad de utilizar técnicas que sólo se ocupan en guerras. La molestia entre las filas del Ejército es evidente y enciende una alerta que no debe pasar desapercibida.

3. El escenario de Sinaloa se repite, una y otra vez, en Guanajuato, Guerrero, Tamaulipas y Michoacán, todos ellos gobernados por la oposición que no asume en absoluto su responsabilidad en la grave situación de violencia e inseguridad que padece el país. Lo que ocurrió en Culiacán fue claramente una operación de desestabilización, que incluso permitió la fuga de reos del penal de Aguaruto, ante lo cual debería iniciarse una investigación a fondo en contra del gobernador Quirino Ordaz y todo su gabinete de seguridad, el cual facilita o ignora la operación de la delincuencia y simula la aplicación de la ley.

¿Cuáles serán los efectos políticos de esta crisis? Para Andrés Manuel, esta crisis lo marcará el resto de su sexenio.

Será conocido por dejar a Ovidio libre, le guste o no, lo aceptó y renunció desde el principio a los medios militares para realizar su captura.

La caída en la aprobación del Presidente de la República será un dato duro que habrá de contener con próximas capturas de delincuentes de cuello blanco que están esperando pacientemente en su escritorio.

POR ASAEL NUCHE
DIRECTOR DE RIESGOS DE ETELLEKT
@ETELLEKT_



lctl

¿Te gustó este contenido?