Otra vez la burra al trigo

A pesar de múltiples evidencias de los cárteles de la droga, el jefe de Gobierno de la City, José Ramón Amieva, también niega su existencia, e insiste en señalar que son narcomenudistas

Otra vez la burra al trigo

# AGENDA CONFIDENCIAL

Hay carteles de la droga en la ciudad de México, o son visiones de los habitantes que cada vez con más frecuencia son testigos de balaceras, persecuciones, ejecutados que aparecen colgados en puentes, cabezas humanas rodando por algunas importantes avenidas; cadáveres mutilados que arrojan en las calles de varias delegaciones, y otras cosas espeluznantes.

Si hay, y son dos, por lo menos, dicen los enterados; en Tepito operan los de Sinaloa y en Tláhuac los del Estado de México y Michoacán. Por error, omisión, incapacidad, miedo o no querer agarrar al toro por los cuernos y pedirle ayuda a la Procuraduría General de la República y al Gobierno Federal, varios funcionarios tanto en la administración de Miguel Ángel Mancera como de las anteriores no quisieron reconocer que la delincuencia organizada había sentado sus reales en la ciudad de los palacios; son simples delincuentes, nos dijeron. Lo peor del caso, es que existe contubernio con parte de los cuerpos policiacos, por lo que están rebasando a las autoridades, además que se han extendido a otras líneas de negocios, como la extorsión, el cobro de derecho de piso, secuestro.

A pesar de múltiples evidencias de los carteles de la droga, el Jefe de Gobierno de la City, José Ramón Amieva, también niega su existencia, e insiste en señalar que son narcomenudistas, células que anteriormente conformaban el cartel de Tláhuac – que tras la muerte del de Felipe de Jesús Pérez, El Ojos, se disputan el control de la venta de droga al menudeo en esos territorios–, pero refuerzan sus actividades con los delitos arriba mencionados.

Llama la atención de los observadores políticos, que ante la gravedad del asunto sólo la candidata al gobierno de la Ciudad de México, Alejandra Barrales, no sólo se ha referido al tema, sino que ha declarado en diversas ocasiones que el narcotráfico creció en las delegaciones de MORENA, y promete que de ganar la elección combatirá al narcotráfico con toda la fuerza que se requiera. Claudia Sheinbaum mientras tanto pasea por Tepito a bordo de una motoneta conducida por un sujeto que fue acusado del delito de narcomenudeo en posesión simple. ¡Ah bárbara!  

AGENDA PREVIA

Y hablando de mujeres y traiciones, mejor dicho, de las dos candidatas punteras al gobierno de la ciudad de México, en el debate del miércoles, Alejandra Barrales le puso una buena desgreñada a Claudia Sheinbaum, cuando le recordó que en sus filas tiene a finísimas personas como su exesposa Carlos Imaz, y a corruptos impresentables como Layda Sansores, Francisco Chigüil, René Bejarano y Mario Delgado. Pero prometió acabar con la corrupción eh. Mikel Arriola también les entró a los catorrazos contra Sheinbaum al recordarle sus malos resultados como delegada de Tlalpan.   Barrales retó a Sheinbaum a renunciar si no le demuestra que es corrupta, pero Claus no aceptó, y se concretó a responder, palabras más palabras menos, que su guía espiritual le recomendó: Ni la veas, ni la oigas.

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