La “Oposición” de México

Si no se reúne y aglutina toda la oposición, y tornan la elección en un asunto de democracia, dejarán de existir por lo menos 3/4 partes de ellos

Martha Gutiérrez/ Columnas El Heraldo de México

En un sistema democrático sano, los pesos y contrapesos son trascendentales para evitar el abuso de poder, definir o corregir el rumbo de las políticas públicas, y ayudar a razonar con críticas al gobernante. Esto no ocurre en México, pero es relevante comprender en qué se ha equivocado la oposición, porque hoy son inexistentes.

En el PAN, partido que en fotografía hubiera tenido las condiciones para encabezar a la oposición, por la naturaleza política, ideología, posición en temas cómo democracia, economía, ética, antipopulismo, respeto a las instituciones, entre otros, se ha convertido en el principal promotor de AMLO y Morena.

Con experimentados y destacados políticos de primer nivel, escogió a desprestigiados o desconocidos personajes para encabezar en el escenario más complejo la resistencia, no han logrado construir una estrategia y táctica medianamente creíble, dedicando sus esfuerzos a un sólo objetivo: denostar, descalificar y desprestigiar día con día al titular del Ejecutivo; Marko Cortés, Mariana Gómez del Campo, Javier Lozano, Luis Pazos y Andrés Atayde.

Parecen considerar gran idea una narrativa de lenguaje simple, retador y amenazante, sin embargo, esto sólo ha abonado a la confrontación y por supuesto la polarización. Esto lejos de beneficiar, perjudica, y da al Presidente la oportunidad de acusarlos de neoliberales, corruptos, conservadurismo o incongruencia, sin llegar a ningún lado, haciendo que lo que importe sean los calificativos y no el fondo del asunto.

Por si fuera poco, hay que agregar, salvo contadas excepciones, la baja presencia y fortaleza política que muestran los líderes nacionales, senadores y diputados, (Marko Cortés, Juan Carlos Romero Hicks, y Mauricio Kuri, encabezando la lista, y joyas como Jorge Romero y Damián Zepeda estos últimos beneficiaros económicos de la corrupción, y la división al interior del PAN), quienes difícilmente aguantan un debate con los nuevos merolicos del sistema.

La división entre los conservadores, yunques, libertarios, empresarios, industriales, moderados, clase media y aspiracionales, ha sido profundizada por Margarita Zavala, el expresidente Felipe Calderón y los acuerdos políticos que Ricardo Anaya espera tener para ser el coordinador de los diputados federales en 2021.

Como los demás partidos políticos de oposición, tampoco han comprendido, la soberbia los hace pensar que la gente votará en automático por ellos si rechazan a AMLO, nada más falso.

Los hechos son claros: si no se reúne y aglutina toda la oposición, y tornan la elección en un asunto de democracia, dejando a un lado a los partidos políticos, y colocando lo verdaderamente importante por encima de cualquier interés personal o de grupo, dejarán de existir por lo menos 3/4 partes de ellos.

La gente preferirá no votar, porque continúan sin sentirse representados, hartos y cansados de lo mismo de siempre.

POR MARTHA GUTIÉRREZ

ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA

@MARTHAGTZ

eadp

¿Te gustó este contenido?



Escribe al menos una palabra.