O los centroamericanos o los mexicanos

Si el gobierno mexicano siguiera dándoles visas a los centroamericanos, el pleito con Trump seguiría aumentando porque México le estaría dando precisamente lo que él quiere...

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Nuestro país tiene hasta este miércoles para decidir cuál es su prioridad, el bienestar de los centroamericanos o el de los mexicanos. Y ya no es cuestión de convencer con razones al gobierno de Donald Trump porque sus acciones contra México no están basadas en el raciocinio, sino en cómo ganar una reelección que cada vez luce más difícil de ganar.

Así, claramente, la única forma de desarticular a México de la estrategia de campaña de Donald Trump es convertirse en un aliado de su pelea contra la inmigración ilegal. Si México lo hiciera dejaría de ser pato y se convertiría en escopeta. Al final, el enorme problema de indocumentados es de Centroamérica, ya no de México.

Por otra parte, si el gobierno mexicano siguiera dándoles visas a los centroamericanos, el pleito con Trump seguiría aumentando porque México le estaría dando precisamente lo que él quiere— alguien a quien golpear y a quién culpar delante de los millones de ignorantes que aún lo siguen.  Y créame, son muchos millones los que quieren a un Presidente que, aunque no gane, ni cumpla lo que promete, de la impresión de que sigue peleando por los trabajadores estadounidenses.

Esta última crisis causada por Trump fue para llenar los periódicos, pero ahora para el gobierno mexicano esto ya se convirtió en su primera prueba grave de política exterior y en su única oportunidad de no ahondar la contracción económica del primer trimestre del año. México recuerde usted, tiene una economía basada en el comercio exterior, una tarifa de 5 a 25% nos llevaría a la quiebra. Si, esto seria gravísimo, lo irónico es, que sería gravísimo para la economía de EEUU, y no se engañe; ni los borrachos ni Trump comen fuego.

Pero ocurre que la campaña de reelección es demasiado importante para no intentar otra vez lo que ya dio resultado hace 4 años, por eso en abril Trump intentó el mismo teatrito, pero la presión de las empresas estadounidenses lo acallaron.

Hoy lunes la Cámara Nacional de Comercio de EEUU y todas las cámaras industriales y de agricultores están en los bufetes de abogados planeando como parar este absurdo en las cortes de justicia. Sólo considere a los cerveceros, están aterrados porque desde los granjeros de cebada, hasta los distribuidores de cerveza, los camioneros que la transportan, y las tiendas que la venden resultarían con pérdidas.

Y los petroleros, México envía a EEUU entre 600 mil y 700 mil barriles de petróleo diarios y compra más de un millón de barriles diarios de combustibles terminados, más que ningún otro país en la tierra.

Conclusión, hoy lunes Graciela Márquez, Secretaria de Economía de México esta reunida con Wilbur Ross el Secretario de Comercio de Estados Unidos, uno de los pocos en el gabinete capaz de caminar descalzo sobre brazas ardientes si Trump se lo pide. El problema es que Ross no es nuestro aliado, nuestros aliados son los cerveceros, y los petroleros y las cámaras de comercio.

Por: Armando Guzmán

*Periodista

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@armandoreporta

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