Nuevos partidos

Son 52 las agrupaciones que han solicitado su registro como partidos políticos nacionales

Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /
Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /

El próximo 31 de enero vence el plazo para que las organizaciones políticas notifiquen al Instituto Nacional Electoral (INE) su intención de convertirse en partidos políticos nacionales.

La Ley General de Partidos Políticos establece la obligación de realizar un mínimo de 20 asambleas estatales con tres mil participantes o 200 asambleas distritales con 300 asistentes, además de acreditar que cuentan con al menos 233 mil 945 afiliados repartidos en igual número de entidades o distritos.

Buenas noticias para el Presidente de la República y su movimiento, hasta el momento son 52 las agrupaciones que han solicitado su registro, independientemente del número de organizaciones que lo logren, la cantidad tan alta de solicitantes refleja dos cosas; la posibilidad de acordar con nuevos partidos políticos afines a la Cuarta Transformación y lo dividida que se encuentra hoy en día la oposición a su gobierno.

Aunque usted no lo crea, hay agrupaciones que buscan su registro como partido político nacional con la única intención de poder acordar con el gobierno desde esa posición, están dispuestos, desde su nacimiento, a convertirse en partidos satélites al servicio del poderoso en turno, poco importan los principios bajo los que argumentan haber sido creados o las legítimas aspiraciones de sus militantes, la única motivación es el deseo de su dirigencia por ser convidados de un cachito del poder.

La política es el arte de lograr acuerdos y no digo que no sea válido buscarlos entre los distintos partidos políticos, pero cuando la única motivación para buscar el registro radica en el interés mezquino de lograr un beneficio personal; será, por decir lo menos, cuestionable.

Las organizaciones que se conviertan en partidos políticos, tendrán el legítimo derecho de acompañar y acordar con el gobierno, pero a nadie debe servirle, hacerlo desde una posición con falta de principios y de valores.

En el caso de las agrupaciones que buscan obtener su registro para constituirse como opositores al Gobierno de la República, la cosa pinta mal, pues en caso de conseguirlo, nada les asegura contar con el número de votos necesarios para conservarlo.

A casi dos meses de iniciado el sexenio, la oposición luce dividida y desdibujada, tal vez porque no ha encontrado el argumento que justifique su oposición o alguna prueba de que antes estábamos mejor.

Los partidos opositores (los existentes y los futuros) pelearán entre ellos a los mismos electores frente a un movimiento que hoy día luce poderoso y casi indestructible, apostarle todo al desgaste del gobierno por la falta de ideas propias, no parece una buena opción.

Aunque el propósito esencial de los partidos políticos es la búsqueda del poder, no debemos olvidar que, en el caso mexicano, su aventura costará millones de pesos a los contribuyentes, por eso vale la pena seguir de cerca, desde ahora, a los nuevos partidos.

 

COLABORADOR

@HSERRANOAZAMAR

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