Nuevos Partidos Políticos

Sin duda, los nuevos partidos restarán electores a los actuales. Este pronóstico se irá comprobando cuando el INE, en abril próximo, determine a qué partidos les resta los casi dos millones de afiliaciones

José Encarnación Alfaro Cázares / Articulista invitado / El Heraldo de México

En medio del debate sobre la pertinencia de reducir el financiamiento público a los partidos políticos, se presenta en el escenario nacional la posibilidad del registro de al menos cinco nuevos partidos, que sumados a los siete que mantienen el registro nacional, constituirán el universo de, por lo menos, 12 partidos en competencia para el proceso electoral federal 2020-2021

El término nuevos partidos sugiere en principio dos conceptualizaciones: la primera es que se trata de organizaciones de ciudadanos que no han tenido participación previa en ninguno de los partidos con registro, y se constituyen en un nuevo instituto político para superar las fallas, desviaciones y deficiencias de los viejos partidos; esto sería un ejercicio ciudadano para perfeccionar nuestro régimen democrático.

La segunda es que se trata de organizaciones diseñadas e integradas por actores políticos de viejo cuño, de militancia política variopinta, cuyo propósito es arrebatar clientela electoral a los partidos en vías de extinción, y sobre todo a Morena frente a la crisis creciente que lo aleja de su fundador, el presidente López Obrador; esto sería una simple y llana redistribución de los espacios de representación popular entre los mismos actores de siempre con nuevas banderas partidarias.

Una vista superficial sobre el origen y vínculos de las organizaciones que al 5 de febrero han alcanzado el número de asambleas y afiliaciones para solicitar formalmente su registro, nos bastaría para concluir en cuál de las dos conceptualizaciones señaladas se ubicarían estos posibles nuevos partidos: Libertad y Responsabilidad Democrática (México Libre) promovido por el expresidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala; Encuentro Solidario, que nace del Partido Encuentro Social, ex aliado de Morena, y cuyos principales promotores son Hugo Eric Flores y el gobernador de Morelos Cuauhtémoc Blanco; Grupo Social Promotor de México, que surge del Partido Nueva Alianza, auspiciado por el SNTE con el padrinazgo del secretario de Educación Esteban Moctezuma; ambos partidos (PES y Panal) perdieron su registro en la elección de 2018; Redes Sociales Progresistas, promovido por la maestra Elba Esther Gordillo con el beneplácito del presidente López Obrador; y Fuerza Social por México, creado por Pedro Haces Barba, de larga formación en el PRI, cercano al exgobernador de Oaxaca José Murat y al senador Ricardo Monreal, es actual dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, pretendida central obrera de Morena.

Sin duda, los nuevos partidos restarán electores a los actuales. Este pronóstico se irá comprobando cuando el INE, en abril próximo, determine a qué partidos les resta los casi dos millones de afiliaciones de los nuevos partidos. Y por supuesto, los nuevos partidos tendrán financiamiento público de julio a diciembre del presente año: 170 millones de pesos cada uno, recursos que se tomarán del financiamiento de los viejos partidos (Acuerdo INE/CG348/2019).

Deberíamos replantear de manera integral la funcionalidad de nuestro sistema democrático, y no sólo el financiamiento a los partidos políticos. Nuestra democracia resulta compleja y cara.

POR JOSÉ ENCARNACIÓN ALFARO CÁZARES 

COLABORADOR

@JOSEEALFARO

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