¿Nuevo embajador? dicen que sí

El gobierno mexicano anunció haber dado el "placer" a Christopher Landau, un distinguido abogado

José Carreño / Desde afuera   / Heraldo de México
José Carreño / Desde afuera / Heraldo de México

El gobierno y la academia estadounidenses afirman que México es una de las más importantes relaciones para Estados Unidos. La geopolítica parece confirmarlo; la integración entre las sociedades y las economías de los dos países lo confirma y aún subrayan.

Pero no hay embajador de EU en México desde el 5 de mayo de 2018, cuando una Roberta Jacobson aparentemente harta de las tonterías de su gobierno, dejó el puesto.

Hace ya casi un año -10 meses para ser exactos- el gobierno de Estados Unidos solicitaba el tradicional beneplácito para el nombramiento de Ed Whiteacre Jr., un ejecutivo petrolero texano, como embajador en México.

El placet, como se le llama en el argot diplomático, fue prontamente otorgado.

Pero nadie volvió a oír hablar de Whiteacre, un allegado al entonces secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, que ya estaba en problemas con su presidente, Donald Trump, en medio de lo que Jacobson describiría después como desconexión entre la Casa Blanca y el Departamento de Estado.

Ahora, el gobierno mexicano anunció el viernes haber dado el placer a Christopher Landau, un distinguido abogado corporativo muy conocido entre los círculos judiciales más conservadores de su país. Landau ha sido parte de las oficinas de personajes como Kenneth Starr, el hombre que investigó los pecados sexuales del presidente William Clinton; de Clarence Thomas, juez de la Suprema Corte de Justicia, célebre porque su proceso de confirmación incluyó acusaciones sobre hostigamiento sexual; y Antonin Scalia, otro juez de la Suprema Corte, famoso por sus posiciones conservadoras.

Landau habla español. Nacido en España, donde su padre George Landau era funcionario de la embajada de EU, vivió o hizo por lo menos visitas periódicas a Chile, Paraguay y Venezuela, donde Landau padre fue embajador.

Pero fuera de haber vivido en residencias diplomáticas, no tiene experiencia de ese tipo, aunque sí hizo estudios sobre temas latinoamericanos durante su estancia en Harvard, donde obtuvo su título de abogado.

Los embajadores de Estados Unidos en México, como todos los embajadores del mundo, representan los intereses de su país tal como los entiende su gobierno. Pero la vecindad los hace algo más; son tanto los oídos y ojos de su presidente como un abogado de la importancia del país donde se encuentra en una enorme burocracia fijada siempre en temas locales,

La embajada de EU en México es la mayor en el mundo y prácticamente no hay organismo del gobierno estadounidense que no esté representado en ella. Varios estados, y aún algunas ciudades mantienen oficinas de representación en la capital mexicana. Y del lado mexicano, dentro de las posibilidades, la situación es similar.

La relación, pues, es amplia y profunda. Si Landau es el hombre para llevarla adelante está por verse, aunque primero debería ser confirmado por el Senado de su país donde un solo legislador puede detenerla por meses.

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@carrenojose1

 

 

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