Ni modo que esté contento…

Alfonso Romo no está contento; ante la baja en las calificaciones, dice, trabajará muy duro para recuperar la confianza

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

¿Bien y de buenas, como dice Andrés Manuel López Obrador, a pesar del aguacerazo que nos está cayendo encima?

Pues no, no todos comparten ese estado de ánimo del Presidente, ni aquella frase de su paisano Chico Che que ayer rememoró para calmar angustias y desazón: A pesar de estar lloviendo fuerte, ya parará….

Y uno de quienes está sufriendo lo que nos acontece –la baja en las calificaciones que hicieron Fitch y Moody’s tanto a la deuda como a la perspectiva de Pemex– es Alfonso Romo, el jefe de Oficina de la Presidencia y enlace principal con el empresariado.

-¡Ni modo que esté contento!– soltó el empresario, al preguntarle su opinión.

Pues no, cómo va a estar contento, si lo traen como a Sísifo en la Cuarta Transformación. Todo lo que hace para empujar la piedra cuesta arriba, ¡pum!, se le viene abajo (o se la lanzan) en un ratito.

-Tenemos que trabajar muy duro para ganarnos otra vez la fe de ellos con nosotros…– apuntaría.

Lo peor del caso es que Romo no parecía entender por qué había ocurrido lo que había ocurrido:

-No sé por qué lo hicieron, porque el país va mucho mejor de lo que yo hubiera leído…– alcanzó a decir a manera de reflexión interior.

Sin embargo, las alertas estaban ahí. Las advertencias se hicieron desde febrero, luego del decepcionante plan de negocios de Pemex que presentó el gobierno mexicano a los analistas financieros en Nueva York.

Era cosa de esperar a junio…, y así ocurrió.

Pero por si fuera poco, el chaparrón cayó en plena crisis arancelaria con Estados Unidos. Temas, también, en que el Presidente se muestra optimista de poder llegar a un arreglo antes de que desde la Casa Blanca nos endilguen los primeros cinco puntos de arancel a nuestras exportaciones.

Nuestros negociadores en Washington, encabezados por Marcelo Ebrard, tampoco lucen como castañuelas que digamos. De 80 por ciento de posibilidades de lograr un acuerdo para evitar la imposición de tarifas, el canciller pasó a un tenemos poco margen de negociación, casi nada. Es la misión más difícil que me ha tocado….

(Lo cierto es que aunque lleguen a un acuerdo –que pasa por el tema migratorio y la seguridad–, éste no dejará de ser costoso para México, pues nos tienen contra la pared).

Para rematar, quienes tampoco están contentos son algunos de los legisladores de oposición. No les hizo gracia la convocatoria al Acto de Unidad para defender la dignidad y en favor de la amistad con Estados Unidos, que tendrá lugar el sábado próximo en Tijuana, Baja California.

Ése es el ánimo más allá de Palacio Nacional.

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GEMAS: Obsequio del coordinador de los senadores del PAN, Julen Rementería, sobre el Acto de Unidad en Tijuana: Por respeto a los mexicanos y a un tema tan serio, un servidor no será parte de actos porriles, ni del circo que ahí pretende montar el Presidente.

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@MARTHAANAYA

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