New hammer londinense

El futbolista de sonrisa fácil y goles churriguerescos llega al West Ham United, cuadro con mucha historia, pero muy pocos lauros y trofeos en sus vitrinas


Javier Hernández no es el más dotado con la pelota en los pies; su técnica es deficiente, sin paliativos. Pero es un hombre de área con instinto goleador que además sabe desmarcarse de manera notable y rompe con facilidad la línea del fuera de juego. Después de Hugo Sánchez, es el futbolista mexicano con más goles en Europa. Se dice pronto…

Abandonó su zona de confort hace varios años, cuando Jorge Vergara lo vendió subrepticiamente al Manchester United para sorpresa de todos. Se sobrepuso a un intento fallido de engrosar la lista de los jóvenes que Chucho Ramírez llevó e hizo campeones en Perú 2005, donde Gio, Vela, Moreno, entre otros, lograron la hazaña de coronarse ante Brasil. Javier no le llenó el ojo a Chucho. Y se la bancó. Poco tiempo después debutó con las Chivas. Fue campeón goleador con el Rebaño y emprendió la aventura europea, teniendo una campaña de debut mucho más que decorosa con los Red Devils. Llegó a Manchester arropado por la calidez casi paternal de sir Alex Fergusson y se convirtió en fenómeno de masas, más por su carisma que por sus dotes con la pelota.

El paso del Chicharito por el Real Madrid fue amargo, azaroso… Difícil (imposible) pelearle el puesto a tipos como Cristiano, Benzemá o Bale. Aunque tuvo su minuto de gloria al marcarle al Atlético (previo pase forzado de CR7) el gol con el que el cuadro merengue avanzó a la semifinal de la Champions.

Cuando Roger Schmidt dirigió al Leverkusen las cosas le vinieron rodando al tapatío.

Mal que bien, siempre ha sido rentable. Llega a un equipo mediano donde seguramente tendrá muchos minutos. Conoce el idioma; mastica el ambiente. Casi puedo asegurar que, cuando menos, anotará entre 10 y 15 goles la próxima temporada. El futbolista de sonrisa fácil y goles churriguerescos llega al West Ham United, cuadro londinense con mucha historia (se fundó en 1895), pero muy pocos lauros y trofeos en sus vitrinas. El nuevo equipo del Chícharo, pues, estará flotando en la medianía de la Premier. No es aspirante a puestos de Europa, mucho menos a la liga y las Copas de Inglaterra. Los Hammers se darán por bien servidos si terminan entre los lugares ocho y doce de la tabla.

Finalmente, aterriza en un cuadro ad hoc a sus condiciones. Sin la presión del Madrid o el Manchester; incluso más relajado que cuando jugó en Alemania. A su aire, sin los reflectores de sus anteriores equipos, podrá seguir destacando como un jugador disciplinado y serio.

Además, seguirá llenando de ceros su ya muy abultada cuenta bancaria. Se embolsará algo así como un millón de pesos a la semana. Bien lo apuntaba en su columna del viernes anterior mi querido amigo Héctor Quispe: Es real que el Chicharito es un buen arquitecto de la fortuna que gana. Coincido. Se ha manejado de maravilla, tanto dentro como fuera de la cancha. Su nivel de popularidad es tal, que el West Ham decidió abrir una cuenta de twitter en español. Eso, para un jugador tan limitado técnicamente, nos habla de que le gira la piedra… ¡Y gacho!

 

Columna anterior: Confinado

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónFOTO: @Gibsonguitar

Mítico fabricante de guitarras Gibson se declara en bancarrota