Negrete, una tras otra

El alcalde de Coyoacán acudirá al Congreso debido a varios errores cometidos

Esperanza Barajas / Primer Cuadro / Heraldo de México
Esperanza Barajas / Primer Cuadro / Heraldo de México

El alcalde de Coyoacán, Manuel Negrete, en poco más de cuatro meses, no termina de salir de un problema cuando ya se metió en otro. Será interesante ver cómo lo tratan en la mesa los diputados del Congreso de la Ciudad de México que lo citaron a comparecer. La reunión no se ve sencilla por la suma de errores cometidos.

Su acercamiento con la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, quizá suavice a algunos diputados, aunque el exfutbolista muy rápido se colocó entre los peores alcaldes de la ciudad y eso que parecía que Coyoacán era una tarea sencilla comparada con los retos que se enfrentan en Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón.

Para empezar, muy mala consejera resultó su esposa, Jacqueline Arch, quien se muere por ser la titular de Cultura en la alcaldía, pero aunque no tiene el cargo, da las órdenes en la materia y para eso puso a su amiga, Sandra Guadalupe Campero, al frente de esa dirección. Ambas, de trato rudo y poco educado, según los trabajadores que tienen que tolerarlas.

De poco le sirve tener asesora personal en casa, porque ni el alcalde ni su pareja saben de historia y de legalidad del inmueble que ocupan todos los días.

La casa municipal o antiguo palacio fue erigido en el siglo 18 y declarado monumento histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por eso, si querían hacer alguna modificación, como pintarlo de un color distinto al original, necesitaban un permiso especial.

El Código Penal Federal establece que quien dañe, altere o destruya un monumento arqueológico, artístico o histórico, se le impondrá una pena de tres a 10 años de cárcel y una multa hasta por el valor del daño causado. Así que no se trata de si le gusta o no el color a Negrete y ya se verá si el INAH inicia un proceso contra el exídolo de Pumas y de la Selección Nacional.

También dio al traste con la década que llevan los artesanos fuera del jardín de Los Coyotes. Resulta que se le ocurrió dar permiso para una feria de Michoacán y se le salieron del mercado los vendedores de artesanías, con el argumento de que la gente no va por los ambulantes que están en el centro de Coyoacán.

Y qué decir de sus colabores.

Uno de ellos, Eduardo Ramírez, es la razón de su comparecencia, luego de que se filtrara un audio donde se expone el pago de sobornos en Coyoacán por una romería. O Farid Barquet, que fue a parar al Torito cuando iba manejando a bordo de un vehículo oficial.

A eso hay que agregar que quiere parquímetros en la zona, cuando los habitantes de Coyoacán ya dieron esa batalla a su ex jefe político y la ganaron; evade las responsabilidades en materia de transparencia a las que está obligado por ley, pues desde el 1 de octubre el portal de la alcaldía sigue en construcción. No está ni el directorio, quizá porque creció el personal que trabaja directamente con el alcalde y no quiere hacerlo público.

Y la lista sigue y sigue.

 

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@esbarajas

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