Necesaria consulta a pueblos indígenas cercanos al próximo aeropuerto

Nadie les ha consultado su opinión de cómo las obras de construcción del aeropuerto en Santa Lucía afectará su patrimonio, sus territorios y su cultura

Xóchitl Gálvez  / Senadora del PAN / Articulista Invitada
Xóchitl Gálvez / Senadora del PAN / Articulista Invitada

No hay duda, todos deseamos que le vaya bien a México. No importa si somos afines a otro partido político al del poder. Todos queremos bienestar, desarrollo y armonía.

Como parte de la democracia, es necesario que se escuchen todas las voces: de la oposición, sociedad civil, sector empresarial o aquellos poco escuchados, incluso discriminados: los pueblos y comunidades indígenas.

Desde el inicio de esta administración se dijo que los pueblos indígenas serían prioridad, sin embargo, no han sido consultados en proyectos como el Tren Maya, el Plan del Istmo de Tehuantepec o la termoeléctrica de la Huesca.

Lo mismo sucede con la construcción del nuevo aeropuerto comercial en Santa Lucía.

No es asunto menor el de la consulta previa, libre e informada a los pueblos indígenas. Es un tema de legalidad.

A los cuestionamientos sobre el real impacto ambiental en la zona, el abastecimiento de agua potable para sus instalaciones o las vías de acceso, se suma ahora la omisión de la realización de la consulta a cerca de 19 mil personas, integrantes de pueblos y comunidades indígenas en los municipios de Jaltenco, Nextlalpan, Tecámac, Tonanitla y Zumpango.

A estas comunidades nadie les ha consultado su opinión de cómo las obras de construcción del aeropuerto en Santa Lucía afectará su patrimonio, sus territorios y su cultura.

Los indígenas nahuas han sido propietarios desde tiempos inmemoriales de los territorios que habitan y, de acuerdo con su historia, los han defendido ante los embates externos.

Existe el marco legal para la consulta. Es un derecho, como otros relacionados con pueblos indígenas, establecido por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. También lo establece el Convenio 169 de la OIT, suscrito por el Gobierno de México.

La consulta no es un asunto de voluntad y buena disposición, sino un mandato de ley.

No está de más agregar que en esta zona se habla una variante lingüística que, de acuerdo con el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales, está en muy alto riesgo de desaparición.

Sus territorios ancestrales han sido seriamente afectados por el crecimiento urbano que los rodea. Sin estrategias alternas y sustentables, el aeropuerto de Santa Lucía, con su construcción y operación, contribuiría, muy probablemente, a su extinción. Es indispensable evitar que esto ocurra. Es urgente que se garanticen los derechos de pueblos indígenas.

Por ello, en el Senado propuse exhortar a las secretarías de la Defensa Nacional, Comunicaciones y Transportes, Medio Ambiente así como al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas para que se respeten los derechos de las comunidades aledañas al nuevo aeropuerto.

Es necesario que se garantice la consulta libre, previa e informada, para preservar sus tierras, territorios y recursos naturales y respetar sus formas de organización y a sus autoridades, y sin ningún tipo de discriminación.

POR XÓCHITL GÁLVEZ

SENADORA DE LA REPÚBLICA POR EL PAN

@XOCHITLGALVEZ

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