NAIM: sin mentiras, ni atracos, ni traiciones

El Presidente de México olvidó que los hijos dejaron de seguir el ejemplo de los padres. A él le mienten y traicionan

Gregorio Ortega / Esa política / El Heraldo de México
Gregorio Ortega / Esa política / El Heraldo de México

El comportamiento humano es fiel a conductas reprobables, porque quienes las practican saben que, en muchos casos, la retribución es inmediata; están conscientes de lo incierto del futuro: ¿será verdad? Quieren resultados, ya.

Como secretario particular de un honrado funcionario público, me leyeron la cartilla con una única instrucción: no mientas, porque para tapar la primera recurrirás a otra, y a otra, hasta que sea imposible ocultarlas.

El Presidente constitucional de México parte de un supuesto equívoco para reforzar su relación con los mexicanos: no va a mentir, ni a robar ni a traicionar, en esa idea de que los hijos siguen el ejemplo de los padres.

La condición humana exige satisfacciones anímicas. Quizá su sustento principal es la mentira. Muchos faltan a la verdad para construirse un mundo adecuado a sus ensueños y frustraciones, para simular éxitos económicos, para revestirse de la importancia que nunca tuvieron y de la que siempre carecerán. Mienten para creerse lo que no son. No pocos les compran el cuento. Hacen de su vida una simulación. Allí está el éxito de las redes sociales.

Los seres humanos roban. No simplifiquemos, evitemos reducir el robo a bienes y/o dinero. Se adueñan de lo que no es de ellos en el ámbito de la propiedad industrial e intelectual, pero por encima de todo, se adueñan de su voluntad, de la voluntad popular, a través de la propaganda política y de la publicidad comercial. El peor de los atracos. Mentira y robo son elementos de la traición. Si no traicionas te traicionan. AMLO pondrá como punto de honor no traicionar, pero a él ya hay quienes lo engañan, para después traicionarlo.

El ejemplo más claro está en las consecuencias de su decisión de dar al traste al NAIM en Texcoco.

Tengo el boletín 002, fechado el 3 de diciembre último y emitido por SHCP, para anunciar la oferta pública de recompra y solicitud de consentimiento por parte del Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México. Todo perfecto hasta llegar al último párrafo, seguramente añadido por una mano amiga interna, para motivar inquietudes en ciertos destinatarios:

Este comunicado de prensa contiene declaraciones a futuro. Las declaraciones a futuro son información de naturaleza no histórica que se relaciona con eventos futuros y están sujetas a riesgos e incertidumbres. No se puede garantizar que las transacciones descritas en este comunicado se consumarán, o los términos y condiciones finales de cualquiera de dichas transacciones. La SHCP no asume ninguna obligación de actualizar o modificar públicamente ninguna declaración a futuro, ya sea como resultado de nueva información o eventos futuros o por cualquier otro motivo.

Así las cosas en la Cuarta Transformación. Alguien miente, roba y traiciona. Por algo no quieren vender los bonos aeroportuarios sus tenedores. ¿Está claro?

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