Nadie es demasiado pequeño para hacer la diferencia

Es momento de tomar en serio los efectos del cambio climático y atender el llamado de Greta Thunberg

Vanessa Rubio  / Heraldo de  México / Columna Editorial
Vanessa Rubio / Heraldo de México / Columna Editorial

Greta Thunberg es una joven sueca de 16 años que decide abandonar temporalmente sus estudios para dedicarse a concientizar al mundo sobre las consecuencias del calentamiento global.

En el verano de 2018 inicia en su colegio el programa Viernes por el futuro, que es un llamado a huelgas de inasistencia a clases para exigir acciones concretas por el cambio climático.

El movimiento de Greta comienza a tener eco rápidamente logrando traspasar fronteras. En diciembre, participó en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP24), para afirmar que los líderes mundiales temen hablar del cambio climático por no asumir el costo de la impopularidad en detrimento de la biósfera.

El 22 de enero, en el Foro Económico Mundial de Davos, afirmó que nuestra casa estaba en llamas y era necesario detener las emisiones de efecto invernadero para evitar subir en 1.5 grados el calentamiento global.

El lunes de la semana pasada, en la Cumbre para la Acción Climática de la ONU, Greta expresó muy conmovida: Estamos en el comienzo de una extinción masiva y de lo único que ustedes hablan es de dinero, cuentos de hadas de crecimiento económico eterno, ¿cómo se atreven?.

Los señalamientos de Thunberg tienen respaldo científico: en 2018 la temperatura mundial superó un grado centígrado y los últimos cuatro años han sido los más cálidos desde 1880, al tiempo que el nivel del mar sigue aumentando a un ritmo acelerado, lo mismo que el número de muertos asociados a los desastres naturales relacionados con el clima.

Hacia mayo, ya eran 186 los países que habían ratificado el Acuerdo de París, instrumento que entrará en vigor en 2020 con el propósito de mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2°C, respecto a los niveles preindustriales, sin embargo, la conciencia y los apoyos financieros para mitigar y prevenir los daños ocasionados por el calentamiento global no se están dando en la proporción necesaria para atender esta problemática que amenaza la salud y la vida de los humanos y de otras especies.

Greta pertenece a la generación Z, que representa a los jóvenes nacidos entre 1994 y 2015, que usan extensivamente la tecnología y las redes sociales; que tienden a la inmediatez, que prefieren las causas a los temas, los líderes a los políticos, que son menos materialistas, que entremezclan al mismo tiempo trabajo, placer y descanso, que pugnan por ciudades con adecuada movilidad, que prefieren el trabajo o el emprendedurismo con horarios flexibles y que están en desacuerdo con un sistema que perciben que no los toma en cuenta.

Es momento de tomar en serio las afectaciones del cambio climático que generan catástrofes ecológicas sin precedente, nuevas enfermedades, destrucción y muerte.

POR VANESSA RUBIO

SENADORA DEL PRI

@VRUBIOMARQUEZ

abr

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