Mujercitas… ahí vamos otra vez

Han existido varias versiones cinematográficas, este fin se estrena la mas reciente, una que me sorprendió más de lo pensado

Linet Puente / Permanencia voluntaria / Heraldo de México

No sé si son las hormonas post parto que todavía me están afectando pero hace mucho que una película no me hacía llorar tanto (y eso que la semana pasada lloré como Magdalena con Jojo Rabbit, película de la que les hablaré más adelante) porque me sentí profundamente identificada y movida con la nueva versión de Mujercitas, maravillosamente dirigida por Greta Gerwig y que en esta ocasión alcanzó 6 nominaciones al Oscar: Mejor película, guión adaptado, música original, vestuario, actriz de reparto para Florence Pugh y actriz protagónica para Saoirse Ronan.

Y no, Greta Gerwig no alcanzó nominación como directora por su gran trabajo en este filme, lo cual ha provocado una tremenda polémica porque pareciera que por el hecho de ser mujer la tenían que nominar al Oscar. Y tal vez sí, pero porque hizo un gran trabajo.

Pero como lo escribí en la columna pasada, este año fueron tantos los grandiosos proyectos que dicha terna debió haber tenido 10 puestos, en los que definitivamente hubiera incluido a esta visionaria mujer, así como a Taika Waititi por su trabajo de dirección en Jojo Rabbit, y a Robert Eggers por El Faro, este último filme que solo consiguió una nominación al Oscar. Pero honestamente me sigo quedando con los 5 directores que actualmente protagonizan dicha categoría. No movería a ninguno.

Regresando a Mujercitas, esta es la cuarta versión que ha alcanzado nominaciones al Oscar, desde 1868 que se publicó la novela de Louisa May Alcott, sin duda alguna, uno de los libros más vendidos de la historia, pero sobre todo uno de los más influyentes, pues nunca nadie se había atrevido a retratar a las mujeres de la manera en la que Alcott lo hizo: libres, aventureras, con pensamientos propios y alejadas de los convencionalismos.

Y me parece que la adaptación de Greta Gerwig es la más apegada a lo que seguramente pensaba Louisa May Alcott de la vida en ese entonces. Y miren que soy súper fan de la versión anterior de 1994 protagonizada por Winona Ryder y que también fue dirigida por una mujer Gillian Armstrong.

Obviamente en esta época en la que el empoderamiento femenino está en todo su esplendor, era obvio que un filme de esta naturaleza tenía que transmitir un mensaje más poderoso con respecto a la independencia intelectual de las mujeres. Particularmente yo estaba un poco nerviosa de que la película se volviera un himno pro feminista, pero no fue así. Tiene lo suficiente para ser un filme que le llegue a todas las mujeres del mundo, pero que también guste a los caballeros.

Me quedé sin caracteres para hablar de Jojo Rabbit, otra cinta que se estrena este fin de semana y que se tiene que ver. Un relato agridulce de la Segunda Guerra Mundial, desde la inocente perspectiva de un pequeño que tenía como ídolo a Adolf Hitler. Corran a verla.

POR LINET PUENTE

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