Muchos frentes para 63 días

AMLO tiene demasiados frentes abiertos y el discurso sobre corrupción cada vez alcanza menos

Arturo Sánchez Gutiérrez / Decano Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey
Arturo Sánchez Gutiérrez / Decano Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey

Hoy se cumplen 63 días de que López Obrador tomó posesión. Al inicio del sexenio comentábamos que había llegado la hora de pasar del discurso a los hechos. No ha ocurrido así. En el nuevo estilo presidencial, el discurso mañanero es el eje del gobierno, la nota que define la agenda y la concentración de la atención en la figura del Presidente. Los hechos se han generado abruptamente, con desorden e impericia. Se puede decir que la curva de aprendizaje está siendo muy larga.

Austeridad. Mal entendida, la austeridad se reduce a menor gasto. Bien entendida, permite hacer lo mismo o más, con menos recursos. Por ello se requería de mucha planeación y análisis. Hoy el Inegi informa que dejará de levantar importantes encuestas por falta de recursos; no está claro de dónde saldrá el dinero para organizar las elecciones de este año; el Conacyt retrasó las convocatorias para programas de difusión; y hay una gran lista de recursos jurídicos contra despidos y recortes en la administración pública.

La nueva guerra. Cada presidente escoge sus guerras que terminan con enfrentamientos con el crimen organizado. La guerra contra el huachicol es más grande que lo imaginado. El discurso inicial decía que era fundamentalmente un problema de corrupción en Pemex, pero después de un mes de enfrentamientos, siguen apareciendo tomas clandestinas, fallecieron más de 100 personas en Tlahuelilpan y el desabasto de gasolina se ha controlado sólo en algunas entidades, con un incremento en el costo del traslado de combustibles en pipas, ante la imposibilidad de controlar los ductos.

Pemex. Independientemente de la crítica técnica, el gobierno insiste en la construcción de nuevas refinerías. Con todo, el mismo Instituto Mexicano del Petróleo cuestionó la viabilidad financiera del proyecto en Dos Bocas, Tabasco. Peor aún, la calificadora internacional Fitch degradó por dos puntos la calificación crediticia internacional de Pemex, causada, parcialmente, por las decisiones tomadas durante esta administración.

Trabajadores. Tanto las huelgas de las maquiladoras en Matamoros, como los bloqueos a las vías férreas en Michoacán, hacen evidente la distancia de la Federación ante las conflictivas locales. Si bien no todos los problemas son causados por la federación, sí tiene responsabilidad en los conflictos. Este tipo de problemas no se resuelven con la voluntad política de los estados, sin una estrategia de colaboración de la Federación.

Súmele: la crisis de los migrantes; el impopular apoyo a Maduro en Venezuela; la persistencia de la violencia; los análisis negativos de la perspectiva económica del país, etc.

El Presidente tiene demasiados frentes abiertos en 63 días y el discurso sobre la corrupción cada vez alcanza menos para explicar todo. Como en cualquier gobierno, los crecientes problemas ocultarán los buenos hechos que busca esta administración. Así han decidido gobernar.

 

Decano de la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey

@arturosanchezg

 

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