Mucho ruido en la 4T

El gobierno federal está aplicando el mochamanos de El Bronco a su manera

Alejandro_Cacho
Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México

El domingo 22 de abril del año pasado, Jaime Rodríguez Calderón, alias El Bronco, escandalizó a medio México con su propuesta para acabar con la corrupción. Tenemos que mocharle la mano al que robe, así de simple, dijo durante el primer debate entre candidatos a la Presidencia.

Azucena Uresti, quien moderaba en ese momento, la pescó al vuelo y preguntó: no habla literalmente, ¿o sí, candidato? Sí, claro. ¿Morcharle la mano literalmente? Sí, el que robe (en el servicio público) hay que mocharle la mano, contestó El Bronco. El resto de la historia todos lo conocemos.

Rescato aquella ocurrencia de campaña porque parece que el gobierno de la 4T la está aplicando a su manera. Los hechos recientes lo confirman. En octubre, aún antes de protestar el cargo, AMLO canceló la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco, porque el proyecto estaba plagado de corrupción. Muchos nos preguntamos ¿por qué no exhibió, denunció, investigó y llevó ante la justicia a los involucrados en lugar de cancelar una obra fundamental para el desarrollo del país? El programa de Estancias Infantiles quedó cancelado y será sustituido por otro dependiente de la Secretaría del Bienestar, antes Sedesol. La razón fue la misma, que dos terceras partes de ellas mostraban serias irregularidades y corrupción. La solución de la 4T -mocharle la mano- en lugar de investigar, denunciar, exhibir y castigar a los involucrados. Más de 300 mil niños y sus madres son los principales afectados.

El robo de combustibles le costaba al país alrededor de 60 mil millones de pesos al año. Era, sigue siendo, escandalosa la forma en que se roban las gasolinas. En primer lugar, porque no se puede explicar sin la complicidad de funcionarios y empleados de Pemex. En segundo lugar, porque la perforación de ductos se hizo a plena luz de día, ante la mirada (o complicidad) de algunas policías locales; debajo del agua, dentro de bodegas o a través de túneles. ¿Qué se hizo? Fácil, a finales de diciembre se cerraron los ductos y se provocó un desabasto de gasolinas sin precedentes en una tercera parte del país. Hasta hoy no hay un solo señalado, una sola denuncia, ni un solo detenido.

Para enfrentar el desabasto, el gobierno envió una misión de altos funcionarios a Estados Unidos para comprar 671 pipas que nos costaron 92 millones de dólares. Una compra sin licitación y cuyas pipas no cumplen con la normatividad.

Hace unos días, Manuel Bartlett mencionó a 9 exfuncionarios supuestamente responsables del desmantelamiento delibrerado de la CFE. Los acusó de conflicto de interés por trabajar para empresas del sector eléctrico después de haber dejado sus cargos.

Tras los desmentidos de los acusados, hoy no hay una sola denuncia, ni investigación del caso. No se ha señalado una sola violación a la ley.

Y por falta de espacio no entro en detalles de la andanada contra los órganos autónomos, en particular de la Comisión Reguladora de Energía.

 

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@cachoperiodista

 

 

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