Movilidad compartida

México está listo para la creación de centros de movilidad, un espacio en donde puedas encontrar todos los medios de transporte compartidos

Columna Invitada / Javier López Casarín / El Heraldo de México
Columna Invitada / Javier López Casarín / El Heraldo de México

Hace casi una década, la Ciudad de México era muy distinta. Tenía calles hostiles para los ciclistas y avenidas imposibles de transitar. Se instalaron 1,114 bicicletas para hacer un cambio que hoy en día sigue en desarrollo. Lo que Ecobici creó en 2010 fue una manera distinta de pensar el transporte.

A la fecha, ha crecido exponencialmente, en Asia creció 400 por ciento entre 2014 y 2016, y se estima que crezca 30 por ciento a nivel mundial. Ecobici ya no es el único sistema de transporte individual, Mobike y V-bike llevan más de un año compitiendo en las calles y los scooters se convirtieron en el medio de transporte favorito para los microviajes.

Por otro lado los vehículos de cuatro ruedas también viven una revolución. Antes, viajar en carpool sólo era opción cuando se trataba de amigos o compañeros de oficina ahora Waze o Uber pueden conectar a personas que viajan al mismo destino.

Aunque es evidente el avance en poco tiempo, en México el concepto de shared mobility es sólo para un sector de la población. Por un lado, los precios son muy elevados y la logística de algunos servicios no es tan clara; por el otro, servicios gratuitos, como Ecobici, están disponibles en ciertas zonas.

Si bien es imposible rediseñar la ciudad, se pueden crear regulaciones y opciones para generar una logística en pro de la movilidad. Actualmente con los datos obtenidos por los sistemas de movilidad se pueden trazar rutas, además de predecir el comportamiento de la gente, es decir, su trayectoria, horarios pico e incluso servicios utilizados.

México está listo para la creación de centros de movilidad, un espacio en donde puedas encontrar todos los medios de transporte compartidos a unos pasos de distancia, cambiando la ciudad para siempre. Esto disminuirá tiempos de traslado entre un servicio y otro y centralizará los dispositivos, para evitar que se dejen en cualquier lugar y generen desorden.

Esto es sólo el comienzo. Los automóviles autónomos no son tan lejanos y su introducción en las ciudades minimizará el uso de automóviles personales y que puedan desaparecer, reduciendo el tráfico y la contaminación. Con un mejor sistema de transporte, lo que implica menos automóviles, estacionamientos y más espacio para obras públicas. La movilidad compartida no es una utopía, es una realidad, sin embargo, la cooperación del sector público con el privado es esencial para generar un cambio considerable.

JAVIER LÓPEZ CASARÍN

*PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN REINVENTANDO MÉXICO

@LOPEZCASARINJ

edp

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