Morena, guerra intestina

La guerra intestina que libran Polevnsky y Luján (partidarias de Sheinbaum para 2024), está abriendo espacio a sus rivales

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

Por más que a algunos parezca muy temprano para el tema, lo cierto es que la guerra intestina que se vive en Morena desde hace meses tiene una razón de fondo: la sucesión presidencial.

Con ese telón de fondo, Yeidkol Polevnsky y Bertha Luján miden fuerzas, se arrebatan posiciones y se golpean día tras día, aunque paradójicamente ambas juegan sus cartas en favor de Claudia Sheinbaum e intentan a la vez evitar que Ricardo Monreal se apodere del partido.

Pero ha sido tan fuerte la rivalidad -y la falta de oficio político para hacer a un lado los enconos y las ambiciones personales- entre estas dos mujeres que controlan los órganos del partido en el poder, que Morena está atascado, sin hallar una salida clara.

Y entre tanto, sus verdaderos rivales rumbo al 2024 (el eje Marcelo Ebrard-Monreal) avanza posiciones.

El Congreso Nacional al que (los lujanistas) han convocado para el próximo domingo, aún no se sabe si se llevará a cabo. Dependerá de si logran conseguir el quórum necesario.

Si lo logran, lo más probable es que Polevnsky sea defenestrada de la dirigencia nacional. Y de fea manera (se ha desatado una campaña de odio contra.

Si no hay quórum, Yeidkol se sostendría en la dirigencia y continuaría la crisis y el estancamiento en el que se encuentra Morena a la fecha.

¿Qué auguran que pase el domingo?

Nadie se atreve a asegurar nada. La moneda está en el aire, apuntan.

Pero lo que sí es claro es que ninguna de las dos opciones  convence a los morenistas, ni tampoco es bueno para el partido porque además de las heridas que provocarían en uno u otro grupo, quienes conocen de los temas legales del partido aseguran que, estatutariamente, ni Luján ni Polevnsky pueden reelegirse.

Cualquier resolución en su caso podría judicializarse. Incluido, por cierto, el propio Congreso.

Ante este panorama, algunos morenistas están planteando buscar un acuerdo mínimo. Esto es, una dirigencia de transición, temporal.

La idea sería buscar una figura que lograra el consenso de las partes (y de los principales interesados) para que diera cumplimiento a las peticiones del Tribunal y convocara a elección de la nueva dirigencia por ahí de julio próximo, antes de que inicie el proceso electoral rumbo al 2021.

Algunos nombres, incluso, han comenzado a manejarse para ese posible interinato. Y la idea, ante todo, es que tengan capacidad de negociación política. Van tres de ellos: Horacio Duarte, Tomás Pliego y Martí Batres.

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GEMAS: Obsequio de Javier Sicilia al dar ayer inicio la marcha por la paz en Cuernavaca. Morelos, rumbo a la Ciudad de México: Las víctimas, la sangre, el horror, la miseria, las calles tomadas por el crimen organizado, el Estado tomado y cooptado por el crimen organizado no es un show, es la realidad del país.

POR MARTHA ANAYA
MARTHAMERCEDESA@GMAIL.COM
@MARTHAANAYA

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