Morena ante sí mismo

Quienes llegaron a Morena después de su fundación, están llamados a devolver el gesto. Deben trabajar para que no se pierda la confianza que se les brindó

Daniel Serrano / Colaborador
Daniel Serrano / Colaborador / Articulista Invitado

El pasado Consejo Nacional de Morena, celebrado el 18 de agosto, fue todo, menos terso. Un intercambio de acusaciones sobre violaciones estatutarias, nombramientos apócrifos, uso de programas sociales, amenazas de acudir a los tribunales, etc. Nada qué presumir para quienes militamos en ese partido.

¿Y esto por qué es asunto de todxs? Pues porque Morena es el partido más importante del país, el que estará dotado de la mayor cantidad de recursos (provenientes de los impuestos de todxs) y porque es el partido donde milita, al menos hasta hoy, Andrés Manuel López Obrador.

En este momento hay un elemento fundamental para reconstruir la ruta que ha tomado el proceso de renovación; estamos a tiempo. Se requiere actuar con humildad. Es cierto que quienes fundaron el partido merecen todo el respeto y todo el reconocimiento por la labor titánica (no exagero en el uso de la palabra) que realizaron, en medio de un régimen de partidos totalmente desacreditados y en medio también de una guerra sucia de la que había sido objeto el movimiento desde que AMLO era jefe de Gobierno y que nunca ha cesado.

Sin embargo, el movimiento actuó con humildad y abrió su registro a ciudadanxs de diversos espectros de la participación política, en un reconocimiento de que quienes habíamos fundado el partido no éramos suficientemente fuertes o al menos no nos podíamos arriesgar a apostarlo. Para lograr el principal objetivo, que era conquistar la Presidencia de la República, se abrieron espacios para la participación en distintas candidaturas a gente como Germán Martínez, Nestora Salgado, Napoleón Gómez o Tatiana Clouthier, por hablar de casos nacionales. En el Estado de México hay también muchos casos, como el alcalde de Toluca Juan Rodolfo Sánchez; Patricia Durán, en Naucalpan, o Gabriela Gamboa, en Metepec. Ejemplos sobran y dan testimonio de la actitud generosa y de apertura de Morena, para lograr vencer las resistencias generadas por la guerra sucia y lograr el objetivo superior.

En esta nueva coyuntura, quienes llegaron de manera posterior a la fundación están llamados a devolver el mismo gesto de humildad. Deben trabajar todos los días para que la confianza que se les dio, en cualquier encargo que encabecen, no se pierda. Si no quieren ser acusados de oportunistas, no se comporten como tales; si no quieren ser acusados de soberbios, no se comporten como tales; si no quieren ser acusados de gandallas ventajosos, ¿qué creen? Pues sí, no se comporten como tales.

Evitemos expresiones como la usada por la secretaria en funciones de presidenta respecto a un eventual proceso de reafiliación: No les estoy preguntando, les estoy informando; lo dijo frente a los militantes consejeros. Evitemos las conferencias de prensa para anunciar consultas y después decir: No es de mi autoría, como en el caso de Mario Delgado. Evitemos, pues, los papelones, y actuemos a la altura de las circunstancias.

Por Daniel Serrano

*Liderazgo político de izquierda en el Edomex

edp 

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