Monopolios gubernamentales

Pemex y la CFE tienen administradores, pero no dueños, lo cual genera incentivos perversos en su administración

ArturoDammOpinion-640x4001

La intención de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es clara: el restablecimiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como monopolios del gobierno, es decir, la desaparición, al menos en la práctica, de la Reforma Energética, lo cual apunta en la dirección equivocada. Estas son las tres razones.

Primera. Se trata de monopolios, de empresas que operan al margen de la competencia, por lo que carecen del único incentivo verdaderamente eficaz para volverse competitivas y conseguir la trilogía de la competitividad, siempre en beneficio de los consumidores: menores precios, mayor calidad y mejor servicio.

Segunda. Se trata de monopolios gubernamentales, que tienen administradores, pero no dueños.

¿Quién, para los efectos prácticos de ejercer el derecho de propiedad, es el dueño de la CFE o de Pemex? ¿Quién detenta el derecho de propiedad sobre Pemex o la CFE? Y no me refiero, ni al petróleo, en el caso de Pemex, ni a la electricidad, en el caso de la CFE, sino a Pemex y CFE como empresas. En los monopolios gubernamentales el derecho de propiedad no está puntualmente definido (¿existe?), lo cual da como resultado que esas empresas tengan administradores, pero no dueños, lo cual genera incentivos perversos en su administración.

El dueño que administra su empresa tiene excelentes incentivos para hacer la mejor tarea posible, ya que, si la administra mal y la quiebra, él sufre un quebranto patrimonial, lo que no sucede en el caso de los monopolios gubernamentales, que tienen administradores, pero no dueños.

¿Qué sucede cuando separas la propiedad de la administración, cuando el administrador, que no es dueño, no corre ningún riesgo patrimonial en caso de que administre mal?

Lo señala Alfredo Bullard: Un dueño sabe que recibirá los beneficios que generen sus bienes y asumirá los costos que estos tengan. Cuida a la gallina para vender los huevos y para evitar que se muera y así pueda seguir produciendo. Quien administra una empresa del gobierno, ¿tiene estos incentivos?

Tercera. Se trata de monopolios gubernamentales en sectores estratégicos de la economía, que por serlo ofrecen bienes y servicios que se usan en la producción de otros bienes y servicios, tal y como es el caso de los energéticos, ya sea por el lado del petróleo, ya por el de la electricidad, por lo que conviene que los mismos se ofrezcan al menor precio posible, con la mayor calidad posible, y con el mejor servicio posible, para lo cual se requiere de la competitividad, que es consecuencia de la competencia, de la que están al margen los monopolios gubernamentales.

Los monopolios del gobierno sintetizan lo peor de tres mundos: el mundo del monopolio; el mundo del monopolio gubernamental; el mundo del monopolio gubernamental en los sectores estratégicos de la economía, tres razones más que suficientes para evitarlos.

Y, sin embargo, eso es lo que (por lo pronto) pretende restaurar AMLO en Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad.

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