¿Misoginia en los medios?

Es incorrecto burlarse de alguien en donde sea, no importa si se hace en un café, en una sala o en un foro de TV

¿Misoginia en los medios?

No es correcto hablar mal de los demás. No hace falta dar razones, lo sabemos bien. Hay muchas maneras de hacerlo, diferentes formas de expresarse negativamente de otras personas, los comentarios misóginos es una de ellas.

Es incorrecto burlarse de alguien en donde sea, no importa si se hace en un café, la sala de una casa, las bancas de un parque, o en un foro de televisión. El acto está mal, aunque las consecuencias de nuestras palabras sean diferentes.

¿O vamos a establecer la moralidad o inmoralidad de nuestros actos dependiendo si nos sorprenden, vaya, si nos cachan? De ser así, me parece, estaríamos equivocados.

Entonces, ofrecemos disculpas sólo cuando somos delatados, exhibidos. Parece ser que vivimos todos, unos con más riesgo que otros, en el límite de cometer acciones inmorales que pasen desapercibidas por la opinión pública, o de ser notoriamente expuestas, masivamente expuestas.

Corremos el peligroso riesgo de establecer en nuestra sociedad una escala de valores que dependa del anonimato de nuestros desatinos. Mientras no se sepa, está bien, lo que sea está bien.

¿Hacemos un ejercicio de sinceridad?

Todos tendríamos que ofrecer disculpas si se diera a conocer alguna conversación, que pensamos es privada, de manera pública. Todos. Yo, usted, todos.

No pretendo justificar nada, ni minimizar acto alguno, que cada quien juzgue como mejor le convenga; pero creo que la sinceridad ante ciertos escándalos nos puede ayudar a ser un poco más realistas, e incluso buscar no cometer los mismos errores.

Dos comunicadores deportivos (no es mi intención entrar en detalles sobre sus identidades), destacados, respetables, cometieron un error, desafortunado, definitivamente muy desafortunado. Sin saber que estaban en transmisión de Facebook Live, fueron sorprendidos hablando de manera vulgar, con misoginia, de una conductora de televisión. Comentarios reprobables.

Lo grave, lo importante, no nos perdamos en los detalles, es ese tipo de comentarios, que son parte de una costumbre vergonzosa de muchos mexicanos, hablar con misoginia.

En un muy lejano segundo término debemos de destacar la reacción de la opinión pública, en gran medida, penosa ante la situación.

Muchos han atacado a estos conductores deportivos de una manera ofensiva y violenta, a final de cuentas similar al desatino que cometieron ellos. Querer apagar el fuego con fuego.

Si queremos acabar con actitudes misóginas, hay que dejar de ser misóginos nosotros mismos, en el cómo hablamos, en el cómo actuamos, aunque nadie se entere, no obstante que sólo quede entre nosotros.

Olvidémonos del sólo pasa algo si me descubren.

 

Por PONCHO VERA

@PONCHOVPOF

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