Millennials definen nuevos destinos

Este sector es euroescéptico y antiinmigrante, es una generación poco afecta a ir a las urnas

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Israel López / Orbitando / Heraldo de México

La Unión Europea está en una olla de presión que puede reventar después de conocer los resultados de las elecciones parlamentarias, sobre todo, si los aires separatistas soplan duro o los partidos de extrema derecha consolidan su resurgimiento.

Desde el jueves y hasta mañana los europeos mayores de edad pueden votar para elegir el nuevo Parlamento, la jornada es histórica, porque Reino Unido está en un proceso de separación con el bloque y participa.

Es verdad, como dice el embajador de la UE en México, Klaus Rudischhauser, populismo hay en todo el mundo, y para muestra un botón: la llegada al poder de Donald Trump, en EU, y de Jair Bolsonaro, en Brasil, claros ejemplos de la metamorfosis que vive la política mundial.

Es cierto que el extremismo comienza a tomar tintes de posicionamiento alarmante en Europa, porque no es sólo Vox en España, en Gran Bretaña el Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP); en Polonia el partido Ley y Justicia (PiS), y en Hungría el Movimiento por una Hungría Mejor (Jobbik).

La lista sigue: en Suecia, Demócratas Suecos (SD); en Austria, el Partido Liberal de Austria (FPÖ); en Italia, Liga Norte; en Suiza, el Partido del Pueblo Suizo (SVP); en Francia, Frente Nacional (FN), y en Alemania, Alternativa para Alemania (AfD).

La crisis de refugiados, sin duda, es uno de los principales factores para el resurgimiento de estos partidos o el nacimiento de otros, cuyos discursos se basan en el proteccionismo con mensajes contra del terrorismo islamista y la inmigración.

También incide en el voto que una buena cantidad de seguidores y dirigentes de los partidos de extrema derecha son millennials.

Este sector de la sociedad es euroescéptico y antiinmigrante, es una generación poco afecta a las urnas, pero los millennials interesados han iniciado carreras políticas a muy temprana edad y están en las direcciones de sus partidos.

Julia Ebner, investigadora del Instituto de Diálogo Estratégico dijo a Associated Press, que la ultraderecha ha hecho un esfuerzo muy explícito para dirigirse al público joven, básicamente ha rediseñado su marca. Es un cambio que se identifica con el nazismo y el holocausto.

El separatismo tampoco es cosa menor para el bloque, Reino Unido está definiendo si se queda o se va, con un Brexit que apuesta por cerrar las fronteras a los flujos migratorios, entre otras cosas. Cataluña es otra expresión del secesionismo.

Carles Puigdemont, separatista catalán hoy refugiado en Bélgica, tendrá la oportunidad de competir y probablemente ganar un asiento en el Parlamento Europeo, el triunfo le puede dar un segundo aire para sus intereses y de paso animar a los escoceses para insistir en su propio referéndum separatista.

El bloque no sólo tiene estos problemas, pero el separatismo y el extremismo están invadiendo y un triunfo de ambos puede poner a la UE con una nueva cara a sus 67 años. Más parecida a la Europa de antes de 1945.

ISRAEL LÓPEZ GUTIÉRREZ

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