Militancia partidista

La Ley General de Partidos Políticos establece que para que un partido político mantenga su registro, bajo ninguna circunstancia el número total de sus militantes en el país podrá ser inferior a 0.26 por ciento del padrón electoral

José Encarnación Alfaro Cázares / Articulista invitado / El Heraldo de México
José Encarnación Alfaro Cázares / Articulista invitado / El Heraldo de México

De conformidad con las disposiciones del artículo 41 constitucional, los partidos políticos son entidades de interés público que se integran como organizaciones de ciudadanos y tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática.

La Ley General de Partidos Políticos establece que para que un partido político nacional mantenga su registro, bajo ninguna circunstancia el número total de sus militantes en el país podrá ser inferior a 0.26 por ciento del padrón electoral federal, es decir, a números actuales, los partidos políticos requieren de una militancia de al menos 226 mil 700 afiliados para mantener su registro.

La propia Ley señala que un afiliado o militante es un ciudadano o ciudadana que, en pleno goce y ejercicio de sus derechos político-electorales, se registra libre, voluntaria e individualmente a un partido político en los términos de sus normas internas, independientemente de su actividad y grado de participación. Las y los militantes de un partido político adquieren en el momento de su afiliación los derechos y obligaciones que establecen sus documentos básicos.

En 2016, el INE acordó los lineamientos para la verificación de los padrones de afiliados de los partidos políticos nacionales y estableció el sistema de verificación de estos padrones, en forma tal que los registros partidarios deben estar inscritos en las plataformas de informática del INE para ser válidos. A enero de 2019, el INE reconoce los siguientes números de afiliados a los partidos: Morena, 317 mil 595; PAN, 376 mil 988; PRD, cinco millones 30 mil 34; PRI, seis millones 546 mil 560.

En este contexto, resulta fácil señalar que no existe necesariamente una relación directa entre el número de militantes de un partido con la votación que recibe en una elección. La militancia partidista es una categoría de participación política que se ejerce al interior de los partidos con el propósito de impulsar ante la ciudadanía el proyecto social que se suscribe.

Para el PRI ha llegado la hora de enfrentar la realidad que le arroja el resultado electoral de 2018 en relación con la permanencia de su militancia inscrita en los registros del INE. El proceso interno de renovación de la dirigencia nacional bajo el procedimiento de votación directa de su militancia habrá de ser muy revelador sobre el número de ciudadanos que refrendarán con su voto su determinación de mantenerse como militantes de este partido.

De nada serviría al PRI la instrumentación de procedimientos de imposición, simulación o de manipulación, que ya no tienen cabida en el momento actual.

La intervención del INE en la organización del proceso interno es garantía para los militantes de que se habrá de respetar la legalidad, la imparcialidad y la certeza en la elección de la nueva dirigencia nacional.

El resultado que arroje el proceso interno del PRI lo ubicará en el piso de militancia desde el que habrá de emprender el reto de su transformación para seguir siendo opción viable de gobierno.

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