Miguel Ángel Chico Herrera: Guanajuato… Su realidad. Primera Parte


Guanajuato es visto por muchos como un oasis, una realidad alterna a la que los problemas del país no aquejan. No hay duda sobre el gran desempeño que en materia macroeconómica ha tenido el estado, junto con el resto de la zona bajío. Sin embargo, no todo es color de rosa. Los guanajuatenses sufren las consecuencias de volcarse a un sistema económico que se califica solo por crecimiento y atracción de inversión extranjera directa.

Y no es que esté mal el encaminar esfuerzos para mejorar los grandes datos. Lo que sí está mal es que la riqueza que parece gozar el estado no se derrame en sus pobladores. Los guanajuatenses, los de a pie, no se han visto beneficiados por los logros económicos del estado.

De poco ha servido ser la cuarta entidad con mayor crecimiento económico del país (datos del IMCO en sus semáforos económicos estatales) cuando la productividad ha sido baja, ocupando la posición 17 según el mismo estudio. Las grandes inversiones que llegan no han generado el impacto deseado en la informalidad, donde en el concierto nacional se ocupa la misma posición, el lugar 17 de 32.

Sin embargo los datos más alarmantes en materia social no son esos. Si bien acarrean grandes problemas como el acceso a la seguridad social, existen mediciones donde la posición de Guanajuato es vergonzosa. El contraste entre el ya mencionado crecimiento y el Índice de Desarrollo Humano (IDH) es preocupante por decir lo menos. La medición realizada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) pone a Guanajuato en la posición número 26 a nivel nacional. Estas cifras recabas para el último estudio sobre el IDH publicado por el PNUD en  2015 reflejan los atrasos que equiparan al estado con entidades con resultados económicos completamente contrastantes a los de Guanajuato como son Veracruz, Michoacán y Oaxaca.

El estudio no pretende ejemplificar lo que se hace mal hoy, si no es el acumulado de muchos años de políticas mal enfocadas. El IDH muestra las realidades en materia de Educación- donde se ocupa la posición número 28 del país, cerca de los estados con presencia de la CNTE- Ingreso siendo el decimonoveno lugar y por debajo del promedio nacional- y Salud- siendo el estado 13 en el ranking-.  EL PNUD, como organismo descentralizado de la ONU, aclara la imagen de la existencia de dos Guanajuato, el pujante, y el rezagado.

La desintegración del tejido social ha generado violencia, e inseguridad. La falta de accesos a mejores condiciones de vida es una realidad que miles de guanajuatenses viven día a día. No se pretende que se desechen los avances, pero es claro que existe una necesidad de generar nuevos enfoques de política pública que beneficien a todos, por el bien de la gente, y del estado.

 

*Senador del PRI.

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