Mi opinión de los cuatro

No recuerdo semejante confusión provocada por las encuestadoras

 

 

Concluimos uno de los períodos de campaña más complejos que tengamos memoria. Una campaña más corta en días, sin basura electoral, pero mucho más intensa, densa, violenta y con enfrentamientos que llegaron al hartazgo de la ciudadanía. En mis años de periodista no recuerdo una incertidumbre de tal magnitud provocada por quien debió, bajo un trabajo limpio y honesto, brindar certezas en el camino a la elección: las encuestadoras.

El resultado de su trabajo solo provocó que hoy no sepamos quién de los cuatro candidatos a la Presidencia de la República ganará el próximo domingo. Muchos son los indecisos, hasta el 30 por ciento, otros tantos podrían cambiar su voto ante la inseguridad que les provoca el que consideran el menos malo.

Pero hay elementos que debemos tomar en cuenta para no dudar en el momento de ir a votar. Vamos a elegir, no a un candidato, sino al Presidente de la República. Jaime Rodríguez, el bronco, desde un principio sabía que no gozaba de la presencia y la mediatización para ganar, peor aún, no tiene ángel, no engancha, no enamora, es más, hasta cae mal.

Así que sus propuestas, por muy buenas que hayan sido, se las llevó el viento. Andrés Manuel López Obrador tiene un buen diagnostico de país, ha demostrado sensibilidad ante las clases con mayores desventajas, ha señalado los abusos de la clase política y los excesos de la clase acomodada, pero tiene un discurso rupestre, demasiado básico, sus propuestas de solución no tienen sentido, no le cuadran las cuentas cuando intenta hablar de finanzas, esta rodeado de ambiciosos, corruptos, se mueve con soberbia y ambición.

José Antonio Meade es el hombre mejor preparado, el conoce a la perfección el teje y maneje de la política y las finanzas del país. Hombre confiable, afable y amoroso con su familia, es un buen hombre, pero no se pudo sacudir el nombre del PRI. Fue el mejor candidato, en el peor partido y en el tiempo equivocado.

Ricardo Anaya es joven, fuerte, hábil, inteligente, tiene hambre de lucha y de triunfo, representa la juventud de un país que se enfrenta a los retos del siglo XXI, pero le falta experiencia y la habilidad hacer prevalecer su verdad por encima de las acusaciones.

Sin embargo, ha sido el único que ha propuesto un cambio en la forma de gobierno; del presidencialismo tradicional de los otros tres, al semi parlamentarismo, primer paso para un gobierno parlamentario, formatos de mucho éxito en Europa y Canadá.

Una radiografía así puede ayudar, en este tiempo de reflexión, a decidir o redireccionar el voto. Que gane el mejor, pero el mayor triunfo será el de la sociedad si logramos superar el 70 por ciento de participación; esa decisión será nuestra.

 

Corazón que si siente

 

Una buena. Se cumplieron 11 años de que la UNESCO nombró al Campus Central de Ciudad Universitaria como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Que orgullo es ser universitario. Enhorabuena.

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