México y el qué dirán

México hoy está presionado para que su crecimiento económico no se caiga más de lo previsto. Usted ya sabe que el país crecerá menos de 2 por ciento este año. Esta credibilidad internacional forzará a nuestro país a hacer magia cumpliendo sus metas de un superávit en el gasto público presupuestado

México y el qué dirán

Me refiero a la opinión acerca de México en el extranjero, que es muy importante, porque en 2019, la economía global se desacelerará y nuestro país hoy más que nunca, necesita aumentar la cantidad y calidad de nueva inversión extranjera en el país. Pero para atraer al nuevo dinero, la opinión sobre México y su nuevo gobierno necesitan ser muy positivas.

Esta credibilidad internacional forzará a México a hacer magia cumpliendo sus metas de un superávit en el gasto público presupuestado, (terminar el año con más dinero que con deuda en las arcas) mientras cumple también sus promesas de crecimiento.

Éste es uno de varios mensajes importantes que dejó en Washington, Carlos Urzúa, Secretario de Hacienda y Crédito Público de México, que cumplió con sus obligaciones en las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial e hizo tiempo de ganar más amigos en esta capital.

A Washington le gustó oír que México estabilizará el tamaño de su deuda como parte de curar a su economía. Urzúa dijo:

… Algunos dicen que el superávit primario no tendría que ser tan grande. Pero si fuera más pequeño, estaríamos estimulando la economía a corto plazo y metiéndonos en una crisis de credibilidad a mediano y largo plazo…

Es cierto, el nuevo gobierno deberá cumplir lo que prometió, para que el dinero mundial le tenga confianza.

México hoy está presionado para que su crecimiento económico no se caiga más de lo previsto. Usted ya sabe que el país crecerá menos de 2 por ciento este año. En ese ambiente los economistas no creen posible que el gobierno sea capaz de aumentar su inversión en infraestructura, en pensiones y en educación mientras reduce otros gastos, para terminar el año con más dinero que deuda.

La razón para no creerlo, es que los ahorros, aunque significativos, son muy pequeños comparados a lo que un país está obligado a gastar.

Como todos los otros funcionarios importantes que visitan Washington, el Secretario de Hacienda hizo tiempo para empujar el nuevo Tratado de Libre Comercio. Su mensaje; México se autoimpuso terminar la reforma laboral este mismo abril y es que esa es la exigencia del Congreso de Estados Unidos para ratificar el tratado.

Esto dio lugar a uno de los momentos de mayor candor que yo recuerde de un alto funcionario mexicano. En una sesión abierta en el Diálogo Interamericano, un centro de análisis en Washington, el secretario Urzúa confesó perder el sueño pensando que el presidente Donald Trump, para presionar al Congreso con un ultimátum, le notifica que sin ratificación el sacaría a Estados Unidos del acuerdo. Subiendo los ojos al techo, haciendo una mueca de preocupación Urzúa confesó… Tendríamos una enorme crisis en menos de un minuto después de esa declaración.

Conclusión: termino como empecé: el qué dirán es crucial. Otros países perdieron su credibilidad de la noche a la mañana, y mientras algún día la recuperan, viven diariamente con más problemas y con menos amigos a quien acudir por ayuda.

*Periodista

 

Por ARMANDO GUZMÁN 
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@armandoreporta

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