México tendrá que decidirlo

Diariamente cientos de inmigrantes son convocados a los puentes internacionales para sus citas de videoconferencia. Se espera que los jueces rechacen 97% de las peticiones

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

El momento está cerca y la decisión no es fácil. 

¿Qué hacer con 43 mil inmigrantes que Estados Unidos ya le dejó estancados a México en toda la frontera?  

Esta semana,Washington empezó a procesar las peticiones de asilo de toda esa gente, mediante un Servicio de Audiencias Migratorias Exprés. Sí, usemos el nombre que esto merece, Justicia por Televisión, o Injusticia que también se aplica.

Diez Cortes de Justicia en Carpas fueron emplazadas dentro de enormes carpas de lona en la frontera de Texas. Los jueces, debido a que están a millas de distancia no aparecen en persona, sino por videoconferencia, y lo primero que le dicen en inglés a la gente, pidiéndoles asilo, es que la documentación que recibieron ya explica la justificación legal del gobierno estadounidense para expulsarlos del país.

Con expresiones de total confusión, los que piden asilo ven a estos jueces en las enormes pantallas. Algunos con representación legal, tienen también enormes dificultades para oír y entender de sus abogados que les está ocurriendo.

Por eso en EU hay montones de críticas a un proceso que es claramente injusto, ¿qué culpa tiene esta pobre gente de que Estados Unidos tenga en total un poco más de 400 jueces de migración resolviendo cientos de miles de casos? y, ¿qué culpa tienen, de que sus abogados estén lejos defendiéndolos? En juicios en los que nunca ha habido siquiera una conferencia de estrategia entre abogado y defendido.

Los infortunados que no tienen representación legal tratan de tocar las fibras humanas de los jueces. Pero los jueces están en San Antonio resolviendo Casos Exprés de migrantes que los ven y escuchan en Laredo. Trate usted de tocarle el corazón a alguien que fue entrenado para no permitirlo, y hágalo en español mientras el juez entiende inglés. Exacto, ¡no funciona!  

Aún cuando el idioma no es barrera, lo breve del proceso no garantiza justicia. En un día la juez Ivonne González, en 20 minutos resolvió 52 casos. Durante el proceso ella le preguntó a Kevin Terrill uno de los abogados, las condiciones del alojamiento de su cliente en México. El abogado cortés, pero cortante respondió. No sé. La juez insistió, ¿Qué garantías hay de seguridad para su cliente? Terrill, contestó igual.

Diariamente cientos de inmigrantes son convocados a los puentes internacionales a las cuatro de la mañana, para sus citas de videoconferencia. Se espera que los jueces rechacen 97% de las peticiones.

Conclusión; EU está gastando 155 mdd en este teatro de juicios migratorios, que no son para impartir justicia, si no para cumplir con la obligación legal de ofrecer audiencias de deportación. Y eso me regresa a mi primera oración en la columna. Cuando les nieguen asilo, ¿esta gente en dónde va a vivir? y ¿de qué va a vivir? ¿Se da cuenta ahora? esa es la decisión que le digo que México tendrá que tomar muy pronto.

 

POR  ARMANDO GUZMÁN

*PERIODISTA

[email protected]

@ARMANDOREPORTA

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