México, su nueva crisis fronteriza

Para septiembre de 2019, el número de hambrientos y desesperados centroamericanos que habrá llegado a la frontera norte superará al millón de personas

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Lo primero que hay que decir es que la nueva crisis en la frontera norte mexicana es cortesía de Estados Unidos y está por dejar caer en México a un millón de indocumentados.

Lo segundo igual de grave es que esta nueva crisis, no está ni siquiera en el radar de los mexicanos, fuera de los que viven en la vecindad de toda la frontera norte.

Lo tercero es que necesitamos reconocer que nadie en la Ciudad de México ha visto ni ha prestado atención a esto, porque la frontera norte está muy lejos de la capital.

Para que usted esté enterado: Krijsten Nielsen, la secretaria de Seguridad Nacional de Trump, le acaba de informar al Congreso en Washington, que en febrero se rompieron todos los récords de los pasados 11 años, en intentos de cruces ilegales por tierra de centroamericanos, de México a Estados Unidos.

El 28 de febrero, aquí en Washington también, la contraparte mexicana de la secretaria Nielsen, la doctora Olga Sánchez Cordero, secretaria de gobernación le dijo al Instituto de Políticas Migratorias que la nueva visión del nuevo gobierno de México es que el migrar es un derecho humano y que la nueva estrategia mexicana es, no solo no impedir que los enormes números de gente de Centroamérica pasen por el territorio nacional en su camino a Estados Unidos, sino también otorgar visas humanitarias y de empleo que les permitan a esos centroamericanos permanecer en México, temporalmente.

Las dos secretarias se reunieron en Washington y seguramente hablaron de esto. Lo que no esta claro, es si la secretaria Nielsen le advirtió a la secretaria de gobernación de México lo mismo que a los miembros del Congreso.

Que si estas migraciones centroamericanas a la frontera norte de México siguen igual, para septiembre del 2019, el número de hambrientos y desesperados centroamericanos que habrá llegado a la frontera norte superará al millón de personas.

Póngase usted en el lugar de estos migrantes; en tierra extraña, sin dinero, sin habilidades de trabajo y sin antecedentes de ningún tipo.  Serán un millón de desconocidos que sin siquiera prueba de cómo se llaman, tratarán de entrar a Estados Unidos. Y le digo tratarán porque la negativa del gobierno de Trump a siquiera aceptarlos en territorio estadounidense es tan segura, como que el sol saldrá mañana por la mañana.

Cuando le digo que este enorme número de gente seguirá desesperada y con hambre en tierra extraña, no me refiero a EU, me refiero a México.

Conclusión: imagínese que México es capaz de otorgar un millón de visas, ¿qué efecto tendrá eso en el empleo, en la educación pública, en la salud pública de la frontera?.  A mi no me preocupa porque las visas serán temporales y seguramente esos centroamericanos se regresarán a sus países en cuanto EU les diga que no. Y tampoco me preocupa, porque seguro que ya el gobierno de México, tiene planes de contingencia para resolver lo que significa adherirle a la población mexicana a un millón de gente hambrienta y desesperada.

*Periodista

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@armandoreporta

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