¿México neutral? Sí pero…

Fuentes de la Cancillería dicen que la decisión de mantener neutralidad se fundamenta en la "Doctrina Estrada"

José Carreño / Desde afuera   / Heraldo de México
José Carreño / Desde afuera / Heraldo de México

¿Está aislado México por su decisión de declarar neutralidad en el caso de Venezuela?

Algunos creen que la reclamada neutralidad es una estrategia riesgosa, en tiempos de globalización y cambio de paradigmas, ante el creciente aislamiento y desprestigio internacional del régimen de Nicolás Maduro.

Pero otros creen que es una apuesta importante para que el país recupere glorias percibidas de la época de oro de la diplomacia mexicana, restablecer su posición y prestigio internacionales y, por lo pronto, ubicarlo como un interlocutor válido para los protagonistas de la crisis venezolana, que parecen encaminados a un choque frontal.

Fuentes de la Cancillería afirman que la decisión de mantener neutralidad tiene ciertamente un fundamento legal importante, en la forma de a Doctrina Estrada, que el gobierno desea reivindicar.

Pero sobre todo, en lo que ven como una formulación imposible, en la que ven argumentos importantes en contra de las partes en pugna mientras partidarios internos y externos de uno y otro no tienen posiciones alternativas ni escenarios para diálogo, que México podría ofrecer.

De acuerdo con esa visión, México mantiene interlocución tanto con el gobierno de Maduro como con el que preside Juan Guaidó.

Funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores afirman que los contactos con Guaidó, presidente encargado de Venezuela por la Asamblea Nacional, ocurren desde diciembre pasado, cuando el entonces diputado de la Asamblea Nacional se reunió con ellos en el marco de un encuentro del Grupo de Lima.

Desde entonces ha habido conversaciones telefónicas entre funcionarios de la SRE y miembros del equipo Guaidó.

La posición de la Cancillería parece favorecida por una reciente encuesta publicada por El Heraldo de México, según la cual una mayoría relativa de los mexicanos considera que Guaidó es el presidente legítimo de Venezuela -o al menos más legítimo que Nicolás Maduro- pero también que una abrumadora mayoría está en favor de que México no debe pronunciarse por ninguna de las partes.

Quedan, sin embargo, muchas dudas; incluso en que medida la Secretaría de Relaciones Exteriores ha ajustado sus justificaciones: un sector importante de la coalición de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador favorece al gobierno de Maduro, aun cuando haya un reconocimiento de sus problemas de corruptela e ineficiencia.

Por otra parte, la reunión de Montevideo, que fue convocada como un encuentro a favor de una solución negociada, pero en la que sus presuntos socios, la Unión Europea y Uruguay, acabaron por favorecer una demanda de elecciones a las que el gobierno Maduro se opone de principio.

De momento, los principales socios de México en términos de pedir soluciones negociadas son los países de la comunidad de habla inglesa del Caribe, una docena de pequeñas naciones-isla cuya situación económica, social y política puede ser desestabilizada por la situación de Venezuela, su principal fuente de petróleo.

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@carrenojose1

 

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