El México en que matan mujeres

A los hombres no los matan por ser varones, a ellas sí por ser mujeres. Por odio. Por machismo

Manuel López San Martín / Definiciones / El Heraldo de México

En México están matando mujeres por ser mujeres. A diferencia de los hombres, a ellas las matan por su condición de género. Por odio. Por machismo. Partamos de esa realidad: a los hombres no los matan por ser varones, a ellas sí por ser mujeres.

Los feminicidios ocupan los discursos políticos, pero no las acciones de las autoridades. En México matan, en promedio, a 11 mujeres cada día. Violan a una cada cuatro horas. Seis de cada 10 han sido violentadas en algún momento de su vida. Solo en uno de cada 100 casos hay castigo.

Miles de ellas, en las calles y las redes, han decidido hablar por las que ya no pueden, por las que fueron asesinadas o viven silenciadas; mujeres valientes que deben ser escuchadas, sí, pero sobre todo acompañadas. Esta batalla no es solo de ellas, es de todos, porque todos como sociedad hemos fallado.

Los gobiernos –en sus diferentes niveles- tienen años dándoles la espalda, el sistema de procuración e impartición de justicia, revictimizándolas, los medios cosificándolas. La sociedad, toda, no hemos hecho lo que debemos. La culpa no solo es de los gobiernos, también es responsabilidad de una sociedad omisa, machista y violenta.

El viernes el presidente fue encarado en la mañanera. Quienes critican el ejercicio de comunicación presidencial, deben conceder que, sin él, cuestionar a López Obrador sobre este y otro tema, sería imposible.

Afuera de Palacio Nacional, decenas de mujeres exigían disculpas, mayor sensibilidad desde el poder, y ser escuchadas y tomadas en cuenta para detener la espiral de violencia hacia ellas. En lo que va de 2020 se han registrado más de 250 feminicidios. Dentro, la activista Frida Guerrera puso el acento donde debe estar: cuestionó al presidente y pidió definiciones. Lo hizo en un tono duro –como es la realidad-, pero respetuoso.

El presidente, fuera de su mejor estado de ánimo, tomó el tema e improvisó un decálogo. Al vuelo, su respuesta está lejos de convertirse en un documento perfecto que recoja las legítimas y justas demandas del movimiento feminista. Pero lo preocupante no fue tanto eso, sino que la política contra la violencia de género desde el gobierno federal sea tan débil, que el improvisado listado se tomó como válido y difundió como oficial desde cuentas gubernamentales.

En lo dicho por AMLO, hay más lugares comunes que sustancia. El presidente salió del paso, pero su gobierno chocó con pared.

Es plausible que el presidente se disculpara, se colocara del lado de la lucha feminista y tratara de responder. Es tan evidente que no es experto, como que es sensible al tema. Lo realmente alarmante es que nadie en su equipo haya podido atinar a delinear algo más profundo o mejor argumentado, ni una ruta para incorporar los reclamos.

Hasta ahora, las instituciones han sido incapaces de prevenir y castigar la violencia contra las mujeres; incapaces de ofrecerles garantías de justicia.

Esto no empezó en este sexenio, ni se agota en el gobierno federal. Estamos donde estamos porque todos, sociedad y gobiernos, hicimos lo que hicimos y dejamos de hacer lo que dejamos de hacer. Para cambiarlo, primero hay que reconocerlo.

POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN 

M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM 

@MLOPEZSANMARTIN

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