México, frente a Cobertura Universal de Salud

La OMS promueve 16 servicios de salud esenciales

Gardenia_Mendoza
Gardenia Mendoza / Trípoide / Heraldo de México

La decisión del gobierno mexicano de congelar y recortar recursos al sistema de salud –que incluye despidos de hasta la mitad personal y el cese de investigaciones en algunas áreas–, lo pone en una tenaza frente a los compromisos internacionales que adquirió en 2015 para lograr la Cobertura Universal de Salud (UHC).

Todos los Estados miembros de la ONU acordaron tratar de lograr la cobertura universal de salud para 2030, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La cobertura universal de salud significa que todas las personas y comunidades reciben los servicios de salud que necesitan sin sufrir dificultades financieras. Incluye atención, prevención, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos.

La OMS promueve 16 servicios de salud esenciales en 4 categorías como indicadores del nivel y equidad de cobertura: planificación familiar, atención prenatal y parto, inmunización infantil, neumonía, enfermedades infecciosas; tratamientos contra tuberculosis, antirretrovirales, hepatitis, prevención de la malaria.

Prevención y tratamiento de la presión arterial elevada y de la glucosa en sangre (dos de las principales causas de muerte en México); detección de cáncer cervical y promoción de una cultura contra el tabaquismo; accesos básicos al hospital, suficientes trabajadores de salud (no recortes), acceso a medicamentos esenciales y un reglamento adecuado a las políticas de salud internacionales.

En pocas palabras, la UHC quiere garantizar a todas las personas el acceso a servicios de calidad para enfrentar las causas de enfermedad y muerte y evitar que tengan que usar los ahorros de vida, vendan activos o pidan préstamos, destruyendo futuros y, a menudo, los de sus hijos.

Sin una apuesta oficial ordenada y sin dinero, la meta es inalcanzable en lo básico y casi utópica en la apuesta por nuevas tecnologías como la inteligencia artificial para dar a los pacientes planes de tratamientos personalizados así como la robótica y la automatización con miras a reducir costos

Si el gobierno mexicano no canaliza pronto el dinero ahorrado hacia mejores prácticas de salud, si lo desvía a otros proyectos, podría empeorar día tras día para engrosar las cifras de los 100 millones de personas en el mundo que siguen siendo empujadas a la pobreza extrema.

UHC no se trata sólo de financiación. Abarca los componentes del sistema de salud: de prestación de servicios, personal sanitario, redes de comunicaciones, tecnologías, sistemas de información y gobernanza y legislación.

No sólo se trata de garantizar un paquete mínimo de servicios, sino una expansión progresiva de la cobertura. Los países que han logrado la UHC –europeos– parten de la idea de que el Estado debe hacerse cargo sólo de 2 cosas de manera total y absoluta: la educación y la salud. Al final de cuentas, un pueblo está educado y sano no necesita nada más.

*Periodista

GARDENIA MENDOZA

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