México en conflicto consigo

No generar un progreso incluyente aflora en cada manifestación del descontento

Gustavo Madero / Senador del PAN / El Heraldo de México

Nuestro país registró el año más violento desde que se contabilizan los homicidios: 34 mil 582 víctimas de homicidio de acuerdo con las cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Un homicidio doloso cada 15 minutos, 95 diarios. Un verdadero estallido social que evidencia un rotundo fracaso institucional.

La pobreza y la exclusión social son el caldo de cultivo. La violencia normalizada culturalmente, su incentivo. El ineficaz sistema de seguridad y justicia no logra contenerla. Es el estallido de quienes no tienen futuro y nada que perder; para quienes morir puede ser un alivio.

Matar o matarse son sus únicas opciones existenciales. Pero 2019 marcó récord histórico no sólo en homicidios, también en feminicidios, trata, y asesinatos de periodistas y defensores de derechos humanos. La incapacidad sistémica para generar un progreso incluyente aflora en cada manifestación del descontento. Y el suicidio hoy es la segunda causa de muerte entre los jóvenes. Presenciamos también la creciente polarización política y la negación de la legitimidad de opositores y contrincantes. Crispación social aumentada por la intensidad de la tecnología que construye nuestras cámaras de eco y la balcanización de las redes sociales, nos alejan de la conciencia de ser todos parte de un solo ser universal y una falta de compromiso por el otro y por el planeta. Jaulas de egos.

El populismo del presidente Lopez Obrador puede ayudar a generar esperanza. Ésa es su apuesta: ofrecer salud universal, gratuita y de calidad. Transferencias directas de apoyo en efectivo apalancadas en la incierta prosperidad petrolera. Corrupción erradicada por decreto. El mundo feliz de la 4T. Sin embargo, el fiasco del bien–mal–hecho puede borrar su popularidad, sepultar todo margen de confianza y reventar la tensión de forma incontrolada. Quienes hoy defienden a capa y espada el modelo de Morena, pueden quedar desarmados cuando se exhiba la debilidad de sus cimientos técnicos y financieros. El desmoronamiento puede agravar el conflicto si se trata de aferrarse a la quimera.

No hay un consenso de futuro. Tenemos creencias divergentes. Vivimos atenidos al sueño mexicano de hacernos ricos en loterías de un gran avión. Como diría Chava Flores: Sueñas un hada y ya no debes nada, la renta está pagada y ya no hay que trabajar.

No quiero apostarle al fracaso del gobierno, pero temo que suceda. No alcanzo a encontrar modelos similares que hayan tenido éxito. El capitalismo liberal ha generado desigualdad y la democracia no ha resuelto la exclusión social de amplios grupos vulnerados, pero me inclino más por su perfeccionamiento que por su negación. Identificar y defender los avances y reconocer las fallas e injusticias. El reto es construir modelos de futuro, incluyentes, sostenibles, y prósperos que defiendan el valor de la vida y la convivencia frente a la claudicacion de la existencia y a la muerte como salida.

POR GUSTAVO MADERO

SENADOR DEL PAN

@GUSTAVOMADERO

abr

¿Te gustó este contenido?